10-06-2007



"CHILE ESTA PRIMERO"
A veinte años de la Huelga de Hambre por la Unidad de la Oposición, realizada en Ramaditas, 1987.



“Este jueves 10 de diciembre (1987), ha comenzado en Valparaíso, en el Cerro Ramaditas, una Huelga de Hambre por la Unidad de la Oposición. Esta iniciativa es fruto de dos dirigentes cristianos que recogiendo el clamor popular exigen la unidad opositora frente al hambre, la cesantía, la injusticia, la represión y el desaliento que se prolonga durante más de 14 años de Régimen Militar y se agrava este último tiempo ante la amenaza de su perpetuación en contra de la voluntad mayoritaria de los chilenos”[1].
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Con esta declaración y en la fecha indicada, el 10 de diciembre de 1987, comenzaba la Huelga de Hambre “Chile está Primero”, acción política y de presión que interpelaba a los partidos y conglomerados políticos de aquel entonces, a unirse en pro de enfrentar en un solo referente a la dictadura. Quienes asumieron en la primera línea el compromiso de esta acción, fueron dos jóvenes dirigentes: Osvaldo Muñoz (35), obrero, dirigente poblacional y Waldo García, estudiante de la UCV, ambos asociados al Servicio Paz y Justicia, SERPAJ Valparaíso de ese entonces.



La acción estuvo acompañada y asesorada por varios comités o grupos de trabajo: difusión, relaciones públicas, seguridad, “los neuronas” o símil de comisión política de la acción protesta. Los grupos de apoyo trabajaron junto a Osvaldo Muñoz y Waldo García, desde el primer día de la huelga. Finalmente el 30 de diciembre de 1987, se logra el objetivo de la huelga con la firma y escrituración del compromiso por parte de los partidos políticos de oposición en un gran acto político llevado a cabo en Calle Cantú del cerro Ramaditas.







Las personas incorporadas directamente a esta acción sumaron alrededor de 30 personas. Se suman a ellos los comités de apoyos de Santiago y regiones del norte y sur de Chile. Hubo variadas acciones de solidaridad que trataron de despertar y sensibilizar a los partidos y referentes políticos de aquel entonces.

Para contextualizar, es necesario recordar que para diciembre del ’87, eran diversos los bloques políticos en los cuales se expresaba la resistencia para derrocar al régimen dictatorial de Pinochet. Esa diversidad permitía el abrazo entre la izquierda pero llegaba a un punto límite en la imposibilidad de encontrar acuerdos y compromisos.


En ese contexto se puede mencionar a la Asamblea de la Civilidad, el Comando Nacional de Trabajadores y la Mesa de Concertación de las 14 Juventudes Políticas. Más tarde nacerían el Movimiento Democrático Popular (MDP) liderado por comunistas y la IU, movimiento en donde se expresaban, entre otros, la Izquierda Cristiana.

Sin embargo, la represión seguía sumando muertes y desapariciones. Cabe recordar que se había cumplido un año del atentado a Pinochet y la cruel vendeta por parte de la CNI, que significó el asesinato inmediato de tres militantes comunistas.


Entre el 15 y 16 de Julio se lleva a cabo la Operación Albania que acaba con la vida de 12 militantes del Frente Patriótico Manuel Rodiríguez, en diversos enfrentamientos simulados. En Valparaíso desaparecen 5 jóvenes militantes comunistas. Esta es una de las últimas desapariciones que ejecutaría la CNI.

Por otra parte, aparecía inminente el plebiscito del ’88 y la posible perpetuación de la dictadura más allá del ’89. El escenario de muerte y contexto político de la huelga podía acrecentar las expectativas de los ayunantes, pero no sería fácil.

La Huelga de Hambre “Chile está Primero”, tuvo una cobertura relativa en los medios opositores (Apsi, Análisis, Fortín Mapocho, Cauce…etc), A nivel regional, los medios locales informaron superficialmente y solo cuando generó la atención de personalidades políticas que visitaron a los huelguistas.





Las muestras de apoyo que recibieron los ayunantes por parte de la base social y política, fueron de las más diversas y concitaron la solidaridad de los ámbitos sociales, políticos y culturales de nuestro país. Entre otras, podemos recordar la visita de Patricio Aylwin, realizada el 29 de diciembre, quien señalaba, “he visitado a los jóvenes Waldo García y Osvaldo Muñoz, para pedirles que pongan fin a su ayuno. Les expresé que la directiva de mi partido valora el significado moral del sacrificio que realizan, y comparte el anhelo de unidad que los motiva”, finalmente en su declaración a los medios presentes, añade, “les representé que la verdadera unidad no se logra mediante ninguna forma de coacción, sea física o moral, sino como fruto de la búsqueda de acuerdos, sobre la base del respeto a la identidad de cada cual. Ellos me expresaron sus puntos de vista, y me hicieron presente que tampoco querían la uniformidad ni una unidad que desconociera la identidad de cada cual. Me parecieron jóvenes profundamente inspirados con un espíritu patriótico y cristiano”.


En días anteriores, el 23 de diciembre, fueron visitados por Ricardo Lagos, presidente en ese entonces del PPD, declarando “que tenía plena confianza en que antes de Año Nuevo se producirá la unidad de la oposición en torno al “No” en el plebiscito”. En la declaración acerca de la fecha de la unidad opositora, dejaba claro que “he dicho a los ayunantes que esperaba que el Año Nuevo lo pasarán con sus familias y comiendo cosas más sustantivas. Lo que ocurre en estos momentos desde el punto de vista opositor es que una convergencia en torno al “No”, y a partir de eso la necesidad de tener una organización eficaz, es indispensable”.


Junto con los presidentes de partidos de ese entonces y futuros presidentes del país, Osvaldo y Waldo tuvieron la posibilidad de compartir además con dirigentes sociales, religiosos y representantes del ámbito de los derechos humanos, a nivel local y nacional.

Finalmente, el día 30 de diciembre, la huelga llega a su fin con el acuerdo de los partidos para dar pasos para lograr la unidad y así, agrupados en un solo conglomerado, enfrentar el plebiscito para derrocar a Pinochet con su propia legalidad, asentada en la constitución del ’80, por cierto hecha a su medida.



















En el acto, realizado en la calle Cantú del Cº Ramaditas, y con la presencia de pobladores y representantes políticos, se firma y sella el acuerdo. Tal como lo anunciaran Aylwin y Lagos, Osvaldo y Waldo pasarían el Año Nuevo ’88 con sus familias.

De aquella tarde de culminación de la Huelga, han pasado casi veinte años. El lugar en donde transcurrieron los huelguistas por más de 20 días sin consumir alimento, hoy funciona un jardín infantil y es utilizada como casa habitación de miembros del Serpaj. Osvaldo y Waldo ya no tienen, hoy en día, ninguna relación ni con la institución que los respaldó, ni con el sector que apoyó su acción.


















Ramaditas, “movido” cerro en los ochenta, y reconocido enclave de izquierda en los 70´, hoy es un sector de indiferencia social y política, al igual que tantos sectores del otrora Valparaíso, rebelde y pionero del movimiento obrero, social y anárquico.

Para algunos, este gesto de compromiso, que entregaron Osvaldo y Waldo, fue un notable triunfo para el movimiento popular el cual significaría establecer las bases para la futura Concertación de Partidos por la Democracia. Sin embargo, para otros no logró impactar de manera profunda y clara en la dinámica política, ya que meses antes los partidos venían sosteniendo conversaciones en torno a la demanda de Osvaldo y Waldo. Quizás las respuestas y argumentaciones, después de veinte años, las debieran dar los propios actores involucrados. Por ahora, basta con éste resumen, que en primera instancia pretende reconocer a los huelguistas y su aporte a posibilitar el triunfo de la democracia el 5 de octubre del ´88.

También es necesario reconocer y valorar el aporte de quienes colaboraron día a día, noche a noche en esta acción y desafío. Muchas y muchos de ellos trazaron hace rato rumbos diversos en sus vidas una vez llegada la democracia. De seguro esta experiencia los marcó fuertemente y, sin duda, la huelga no habría impactado de la misma forma sin ellos o ellas. Después de veinte años, bien merecen un sentido reconocimiento y reivindicar su compromiso.













[1] Documento del Comité de Pro-Unidad por la Huelga de Hambre, Chile está primero, 15 de diciembre de 1987.

2 comentarios:

claudia schlack dijo...

gracias por recordar un hecho historico para muchos de nosotros que utopicamente quisimos aportar no solo con nuestro trabajo y compromiso para la recuperacion de la democracia,sino tambien con nuestra juventud, amor, pasion y conviccion por algo mas, que era una mejor vida, con dignidad, respeto a la diversidad, oportunidad para todos
me siento orgullosa de haber estado ahi

Ricardo Derza dijo...

Mi abrazo fraterno a los huelguistas. En especial a Osvaldo, a quien dios y la vida me dieron oportunidad de conocer. Un saludo agradecido también a Ud., Don Juan Carlos, por darnos esta oportunidad. Un abrazo fraterno a Claudia, cuyo orgullo comparto, no en el evento, sino en la historia latinoamericana. Ya habrá tiempo de contar con más tiempo. Entre varias otras cosas, eso es lo que hay que seguir conquistando... Tiempo para la memoria, para los hijos, para la vida. Y Re-legitimar las naturales diferencias. Mirar al ayer, al hoy y al mañana con apertura de mente y de espiritu. De eso se trató entonces y de eso se trata ahora. Tres cosas se necesitan para lograr el objetivo: Unidad, Unidad, Unidad.