28-03-2009

NUEVO SITIO MEMORIA BARRIO O'HIGINS EN WORDPRESS


Para quienes han hecho de este blog un espacio de conexión y consulta, les comunicamos que a partir de marzo tendremos otro sitio, que bajo el mismo nombre, seguiremos nutriendo con el material de siempre de Memoria Barrio O'Higgins, pero bajo la extensión Wordpress. Desde ya quedan invitados a este nuevo sitio esperando que nos aporten como siempre sus comentarios y sugerencias.



12-01-2009


ALFREDO HUDSON Y LA IGLESIA DEL PUEBLO EN RAMADITAS.

Del libro Los Catalanes y la Iglesia del Pueblo
" La Iglesia Olvidada; La Teología de la Liberación en Valparaíso"

Andrés Brignardello Valdivia.


Andrés Brignardello, documentalista de la V región,se encuentra en la última fase de revisión de su próximo libro titulado Los Catalanes y la Iglesia del Pueblo: " La Iglesia Olvidada; La Teología de la Liberación en Valparaíso". En esta investigación, Brignardello relata la experiencia de seis sacerdotes catalanes que a propósito de gestiones del entonces obispo de Valparaíso Emilio Tagle Covarrubias, se motivan a viajar hasta Valparaíso para iniciar un trabajo pastoral en el mundo obrero. Hablamos del año 1963. Sin embargo, dado el contexto socio-político los sacerdotes vivenciaran en conjunto con curas chilenos un proceso que los comprometerá más allá de su inicial misión. De tal manera una nueva corriente teológica moldeará sus visiones y posturas frente a la sociedad y su propio quehacer pastoral. La Teología de la Liberación señalaba un rumbo claro para muchos cristianos y en particular para activos agentes pastorales. Desafiarán claramente los paradigmas que hasta entonces el mundo católico mantenía y promovía, por cierto visiones conservadoras y pasivas de un mundo que comenzaba a ser más dinámico que antes.

Alfredo Hudson Tilmanns, cura párroco de Nuestra Señora de Andacollo del Cerro Ramaditas, vivienció en esa época con gran pasión este proceso. Andrés Brignardello, lo incluye en su libro en capítulo “Alfredo Hudson y la Iglesia del Pueblo en Ramaditas”, parte del libro que el autro ha compartido gentilmente con nosotros en el Blog Memoria Barrio O’Higgins.

Esperamos que sea del interés de nuestros vecinos y en particular esperamos también algunos comentarios al respecto. También solicitamos a nuestros vecinos que quieran compartir algún testimonio sobre la época o registro fotográfico les instamos a que se comuniquen con nosotros para coordinarlo.


............................................................



El Cerro “Ramaditas” es parte de un conjunto poblacional conocido en Valparaíso como “Barrio O’Higgins”. Su nombre proviene de la denominación que se le hacía cuando era mirada desde la avenida de Las Delicias -actual avenida Argentina- y se observaban sus modestas casas, de material ligero y con techos de ramas de árbol, que desde la distancia se convertían en un grupo de “ramaditas” sujetas al cerro.

Colinda con los cerros “Rocuant” y “San Roque” en la antigua zona conocida como Las Zorras donde en la actualidad se ubica el camino a Santiago. Durante siglos Ramaditas fue el principal acceso a la ciudad de los viajeros que llegaban desde la capital, para ello se ocupaba el “camino de las cuestas”, hoy conocido como Cuesta Colorada.

Estos barrios son tan antiguos como la ciudad misma, porque se poblaron a propósito de la ruta que continuaba para quienes llegaban en barco a Chile y se dirigían a la ciudad de Santiago. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, el poblamiento masivo de “Ramaditas” es producto del asentamiento de sectores medio-alto que buscan escapar del hacinamiento del centro de la ciudad. Estos sectores eran fundamentalmente mandos medios y profesionales de industrias destacadas de Valparaíso como la American Tobacco Company, Hucke, Pacific Steam Navegation Company, Fabrica Costa que se ubicaba en Santa Elena y otras de carácter textil y artesanal que empiezan a instalarse en el centro de Valparaíso.


Sector poniente de Ramaditas.


Respecto a la vida religiosa de los barrios, éstos estuvieron en un comienzo vinculados a las parroquias ubicadas en la Avenida de Las Delicias, actual Avenida Argentina, especialmente a las de Los Doce Apóstoles, la que según el Obispado de Valparaíso tenía autoridad sobre los territorios del llamado Barrio O’Higgins. A principios del siglo XX se construye la primera parroquia del sector, la Parroquia San Bernardo, pasando en 1914 a convertirse en Parroquia de Nuestra Señora de Andacollo nombre que lleva hasta el día de hoy. (1)


Durante la década del 30 y 40 el movimiento poblacional iba convirtiendo tanto a “Ramaditas” como a “San Roque” y “Rocuant” en un sector populoso empujando a las autoridades de la iglesia a dar nacimiento a numerosas capillas en lugares como “Cuesta Dorada”, “Villa Esperanza”, capilla “Perpetuo Socorro” en Rocuant o en el sector de La Isla.

No fue hasta el año 1969 y luego de un gran cantidad de sacerdotes que por poco tiempo se mantenían en la parroquia, que el obispo Emilio Tagle designa al capellán de la Universidad Técnica Federico Santa María, el padre Alfredo Hudson Tillmanns como nuevo párroco. Este hecho será significativo para el proceso de asentamiento de las nuevas ideas pastorales de liberación cristiana en el Barrio O’Higgins donde un nuevo cristianismo y la opción por los pobres impactaría la vida de los grupos y sectores más progresistas de la comunidad.

Alfredo Hudson Tillmans nació en Valparaíso el 4 de enero de 1932, hijo de una distinguida familia de origen británico, su padre Dennis Hudson era empleado administrativo de la fábrica de Distribución Electrica de Valparaíso. Su madre Emma Tillmanns era dueña de casa y lo crió bajo una fuerte influencia católica, las que junto a las periódicas visitas de un sacerdote amigo de la familia a la casa familiar despertaron tempranamente en Alfredo el deseo de consagrar su vida a Jesucristo. Tal era la influencia cristiana, que algunos de sus amigos y familiares recuerdan que incluso en su infancia y entre juegos infantiles Alfredo jugaba a que era sacerdote.(2)

Su infancia transcurre con tranquilidad acompañado de sus hermanos Dennis, Emma y Patricio en su casa de Cerro Alegre, y no fue sino hasta 1944, a la muerte de su padre, que la tranquila vida familiar dio paso a años de estrechez económica y separación familiar. La muerte de Dennis Hudson padre fue un golpe devastador para la familia quienes pese a su buen pasar no eran gente de fortuna por lo que una de las primeras medidas familiares fue la del ingreso al mundo del trabajo de Dennis con apenas 14 años. Emma, la madre, ingresa a trabajar como funcionaria al municipio de Valparaíso en un trabajo administrativo que permitía en parte alimentar a la familia.

Sobre el origen de la familia se establece que siempre desarrollaron vínculos y redes con la comunidad británica de la ciudad. Los primeros trabajos del hermano mayor,luego de la muerte del padre, fueron conseguidos por británicos o familias de origen británico que siempre reconocieron en los Hudson un núcleo de origen inmigrante que era parte de una colonia destacada y poderosa de la ciudad. El amparo a los hijos de la familia se mantuvo durante décadas.


Alfredo Hudson junto a su familia.


Para Alfredo, la muerte del padre constituyó un primer paso en el camino a una vida religiosa. La oportunidad de matricularlo en una institución del tipo internado como era el Seminario San Rafael era una ayuda a la precaria situación económica que sufría la familia. Esta institución fue una de las primeras iniciativas católicas en el campo de la educación en Valparaíso dirigida a los sectores de la clase media, sus inicios datan de 1870 en el barrio de Santa Elena a los pies del Cerro Ramaditas y en la parte final de la avenida de Las Delicias. Sin embargo, la institución tenía un internado llamado Seminario Pontificio Menor ubicado en Cerro Alegre y fue allí donde Alfredo Hudson fue enviado para ser educado y para iniciar su camino al sacerdocio a la edad de 12 años.

La primera designación como sacerdote ocurre para 1960, siendo designado capellán del Colegio Seminario San Rafael el que ya había cambiado de local para alojarse en la calle Santa Elena a los pies del Barrio O’Higgins ubicación que tiene hasta el día de hoy.

Entre los años 1960 y 1965, Alfredo Hudson acompañó a varias generaciones de jóvenes estudiantes en su vida docente. Se dedicó preferentemente a la extensión promoviendo y apoyando el movimiento Scout y la disciplina del atletismo del establecimiento. Su acercamiento a los jóvenes como consejero espiritual lo hizo muy popular, una revista escolar de la época hace mención a un grupo juvenil dentro del Colegio denominado The Hudson’s Boy en abierta alusión al liderazgo que ejercía el joven sacerdote Scout en ellos.

En las aulas del seminario sólo hay palabras nobles para el recuerdo de Hudson sobre su período como asesor espiritual escolar:

“…el Padre Alfredo hizo un trabajo muy bonito y destacado con los jóvenes estudiantes haciendo un acompañamiento espiritual de mucho compromiso, además de su entusiasmo por levantar el movimiento Scout en los niños..."(3)


Durante la segunda mitad de la década de los sesenta, Alfredo Hudson deja sus responsabilidades en el Seminario San Rafael asumiendo como sacerdote en la Parroquia de Viña del Mar y Capellán de la U.T.F.S.M. En la universidad asume el rol de consejero espiritual entre los estudiantes, quienes en un número importante se encontraban vinculados a la AUC, Asociación de Universitarios Católicos, organización que agrupaba a los principales liderazgos universitarios en especial la UCU y la USM.

“…Alfredo se vinculaba con la universidad a través de pequeños grupos de estudiantes organizados en la red de la AUC. Allí asesoraba a los dirigentes que ocupaban los puestos directivos de la Federación de Estudiantes y en algunas ocasiones acompañó a estos a movilizaciones sociales en distintos puntos de la ciudad de Valparaíso…” (4)


Los convulsionados años 60 en el terreno estudiantil, no dejan a nadie indiferente dentro de la comunidad universitaria, como la actitud solidaria de Alfredo Hudson en un temprano conflicto estudiantil en la UCV para con el obispo Emilio Tagle.

“…en el marco de una huelga estudiantil de 53 días durante 1967 se desarrolló una disputa con el clero y en especial con el obispo Tagle acerca de la misión de la Universidad Católica y su apertura a la sociedad. Las posiciones de la Iglesia eran ultra conservadoras respecto a la función social de la universidad por lo que hicimos una declaración pública que fue rápidamente contestada por el obispo y respaldada por un grupo de 20 sacerdotes vinculados a AUC. Alfredo Hudson apareció firmando la carta. Prontamente asume su error y enfrenta a los dirigentes como Sergio Allard explicando su falta de comprensión del problema en el contexto donde se desarrollan estos conflictos. Rápidamente Alfredo reconsidera sus posiciones y actitudes asumiendo como asesor de AUC en la Universidad Santa María con un ánimo más constructivo y solidario con los estudiantes movilizados .." (5)

Sin embargo, durante 1967 otra actitud tomaría el sacerdote ante una huelga estudiantil que tendría durante más 150 días tomada la UTFSM. En esta toma se buscaba una nueva universidad alejada del mundo patronal y abierta a la sociedad.

“…El liderazgo de la toma del año 67 en la universidad es fundamentalmente en su gran mayoría gente vinculada a la AUC y es ahí donde se produce una natural vinculación con Alfredo Hudson que se convierte a poco andar de esta movilización en uno de los asesores fundamentales que permite sostenerla durante tanto tiempo. El se convierte en un ayudista que va más allá de la sola asistencia espiritual que requería el estudiantado que era presionado desde varios frentes como las de las esferas de influencia de la familia Edwards con sus medios de comunicación y sus redes sociales e institucionales..."(6)



La huelga estudiantil en la universidad fue un hecho fundamental para la consolidación del movimiento estudiantil de la USM. Hasta esa época la Universidad Técnica más importante de la región estaba sometida a los intereses de un pequeño grupo de industriales quienes bajo el amparo de las familias Edward mantenían un control no solamente sobre la docencia y las actividades académicas sino también en el campo de la investigación y la experimentación de productos del ámbito comercial.

La organización de la toma se produce a partir de los centros de alumnos liderados por estudiantes vinculados a AUC. En este espacio las posiciones progresistas comienzan a ganar cada día más dirigentes. Esto se da en el marco de una situación nacional compleja donde el gobierno de Eduardo Frei sufre las contradicciones del tiempo en que gobierna, desde las políticas de promoción popular y el marco jurídico que permiten la constitución legal de los movimientos vecinales, de mujeres y jóvenes.

Los centros de alumnos y la AUC definen la acción en la USM como una profundización del ascendente movimiento estudiantil y como factor de cambio en las instituciones de educación. Como capellán de la universidad, Alfredo inicia un sostenido apoyo a los estudiantes convirtiéndose en su principal soporte.

Durante 1968 el obispado de Valparaíso vive la rebelión de 23 sacerdotes que enfrentan las conservadoras posiciones del obispo Emilio Tagle. En aquel conflicto Alfredo Hudson estuvo de manera periférica debido a su dedicación con el movimiento de estudiantes en la universidad.


A fines de 1968 Hudson manifiesta a un grupo cercano de AUC:

“… parece que el obispo me quiere apartar de mis funciones como asesor de universitarios, parece que ya empiezo a incomodar con mis posiciones. Pero bueno tal vez no todo sea malo y sea una posibilidad de hacer cosas nuevas en un lugar nuevo con ustedes estudiantes comprometidos con un mundo más justo…”7


En 1969 Alfredo Hudson fue designado párroco de la Iglesia “Nuestra Señora Andacollo” en el Cerro Ramaditas. Durante los primeros meses de su nuevo ministerio, y como una forma de instalar en el territorio una pastoral más vinculada a la nueva Teología de la Liberación, con un especial acento en las ideas de transformación social y la opción preferente por los pobres, promueve y convoca a grupos de estudiantes cristianos de la USM a vivir en Ramaditas con la idea de conformar una comunidad cristiana de estudiantes que permita, en parte, vivir un cristianismo profético en un barrio popular y desarrollar en su interior, mejores niveles de organización social, preparación y promoción para el cambio así como también una experiencia vital para quienes la sociedad les permitió adquirir conocimientos y formación universitaria y estar encaminados a compartir espacios de poder en la sociedad.


La vida en un barrio popular como lo era Ramaditas se vio rápidamente alterada por lo nuevos vecinos. Los jóvenes organizaron de inmediato las actividades de la iglesia y difundieron en el barrio una nueva pastoral, más social y aliada de quienes desean transformar la realidad. Una de las primeras acciones importantes que nacieron del grupo de jóvenes es la organización de un trabajo voluntario de alfabetización en el barrio de Rocuant.


Entre los jóvenes que aceptan la invitación de Alfredo están los estudiantes Fernando Doñas, Lautaro Guerra, Odette Moras, Mario Calvo, José Bonifaz, Gastón Agüero, Francisco Cerda, Raúl Mena, y el estudiante boliviano Manuel Soto. En un primer momento se instalan en la casa parroquial ubicada en un costado de la iglesia “Nuestra Señora de Andacollo” compartiendo las distintas habitaciones tanto en parejas como en piezas de hombres y mujeres.

El inicio de la comunidad estuvo marcado por la decisión de Hudson por reformular la estructura de participación cristiana en la comunidad de la Iglesia, la cultura establecida era pre-conciliar, y se había establecido con mucha fuerza durante la estadía de Jorge Bosagna quien fuera párroco de la localidad entre 1960 y 1966.

“…Se produjo un quiebre inmediato en la comunidad cristiana cuando llegó Alfredo Hudson porque la iglesia siempre estuvo controlada por un grupo de personas que se alzaron como dirigentes y que incluso servían y mantenían a los sacerdotes que llegaban, pero Alfredo rompe con esa tradición que venía de mucho tiempo atrás, y se genera un quiebre muy profundo dentro de la iglesia y sus organizaciones…” 8

La comunidad estaba dominada por mujeres y hombres mayores, muy conservadores en su forma de entender la relación de la parroquia con sus feligreses, de marcada tendencia derechista o demócrata cristiana veían con desconfianza la apertura que promovía el nuevo sacerdote.

“ …Se inicio una parroquia nueva con el Alfredo, y los jóvenes que se constituyen como comunidad tienen un compromiso social con los pobres, y nosotros que éramos del barrio y que éramos jóvenes pobres empezamos con ese trabajo a tomar conciencia de quiénes éramos en realidad, aprendimos a valorarnos , a conocernos y a reconocernos en lo que éramos, en el fondo yo creo que esa es la gran primicia que nos trae Alfredo Hudson, no es importante a mi juicio la comunidad que trabajó con él , sino la conciencia que adquirimos nosotros…9

Los universitarios que llegaron invitados por Hudson tuvieron como primeras tareas la creación y tutoría del grupo juvenil de la Iglesia, organizaron talleres de estudio y reforzamiento de tareas, así como acciones tendientes a irradiar un nuevo estilo pastoral donde los jóvenes promovían y acompañaban al sacerdote en su función evangelizadora y a la vez trabajaban de manera voluntaria para que la comunidad incorporara dentro de su práctica religiosa la tarea social, la de superar la pobreza material a través de participación , opinión, educación política y movilización social reivindicativa.

Es así como se logra desarrollar, con ayuda del grupo juvenil y del vínculo con la Federaciónla Universidad Santa María, un trabajo voluntario de alfabetización y acción comunitaria que movilizó a cientos de jóvenes en los sectores de Ramaditas y Rocuant. Por un lado fue un aliciente para el trabajo de base que se desarrollaba por parte de núcleos de izquierda de larga data en el barrio, y por otro, fue una señal a los sectores conservadores de la comunidad que se venían tiempos distintos que aquello de la Iglesia del Pueblo, que tanta difusión había tenido durante 1968 por parte de un grupo de sacerdotes y laicos tanto en Santiago y Valparaíso, no era tema terminado sino que crecía de manera soterrada ya no en las cuadras cercanas al obispado y la Catedral de Valparaíso, sino que se expandía a los cerros, los barrios obreros y populares, donde se requería una nueva Iglesia que acompañará al creciente mundo social que poco a poco se acercaba al poder a través de sus partidos políticos y liderados por el dirigente Salvador Allende. de Estudiantes de

Vino entonces 1970 y el triunfo de la Unidad Popular. La comunidad de Ramaditas tanto como todos los rincones de Chile, se vieron estremecidos por este hecho. Las prédicas de Alfredo Hudson se fueron radicalizando poco a poco hasta que una buena parte de los tradicionales feligreses de Ramaditas dejaron de asistir a misa del domingo y a frecuentar al sacerdote. Vecinos del sector empiezan a dirigirse al obispado denunciando la práctica del párroco quien trata de mantener la unidad a través de iniciativas comunitarias abiertas y tradicionales como celebraciones religiosas de carácter popular, fiestas de navidad y celebraciones de distintas festividades religiosas o el desarrollo de actividades dirigidas a la subsistencia como las instalaciones de un taller laboral.

Incluso una buena parte de los estudiantes universitarios se distanciaron del trabajo social debido a que el grupo sufrió signos de polarización entre los jóvenes de vinculación democratacristiana y los vinculados al MAPU, MIR o Izquierda Cristiana.

Hasta que llegó el día que Alfredo Hudson decidió hacer valer su prédica en su propia vida y junto a un grupo de estudiantes de izquierda decide emigrar de la casa parroquial y establecerse en la parte más alta del cerro Rocuant, lugar donde adquirieron, a través de planes de vivienda del gobierno popular, unas casas pre-fabricadas y las levantaron en el sector conocido como Las Torres, debido a su cercanía con las torres de alta tensión que abastecían de electricidad a la ciudad de Valparaíso.

“…La participación estudiantil era extensa y abocada a un fuerte vínculo con la sociedad, hacíamos trabajo de todo tipo desde las federaciones de estudiantes hacia los campesinos, los pobladores o los obreros, es en esta historia donde Alfredo Hudson que estaba vinculado a los estudiantes de la Santa María , ve una gran cantidad de gente dispuesta a trabajar y les plantea la posibilidad de armar una comunidad en Rocuant y la mayoría de nosotros estábamos emparejados y visitábamos mucho Ramaditas y de repente alguno dijo: - Me voy a casar.- a lo que el cura planteó la posibilidad de comprar una casa prefabricada y establecerse en Rocuant. Todos éramos estudiantes y no teníamos muchos recursos, pero era una buena propuesta. Por su parte el cura ya estaba levantando su casa en Rocuant, una casa de esas que vendía el Refugio de Crist10 que eran súper bonitas y que algunos ricachones compraban para colocar en la playa. Entonces instalado el cura en Rocuant, se casa la primera pareja, que no recuerdo cuál fue, pero el paso previo a la instalación era vivir en la casa del cura que tenía varios dormitorios mientras se construía la casa de la nueva pareja. Íbamos todos los amigos, como en Minga a construirla, así fue como se instala el primer matrimonio en Las Torres de Rocuant que si mal no recuerdo fue Mario Calvo con Ximena Cerda…11

Este sector poblado en su mayoría por incipientes y silenciosas tomas de terreno estaba desprovisto de luz eléctrica, agua potable y transporte público. No estaba urbanizado por lo que la tierra y el barro en invierno hacían sufrir a los pobladores que subían y bajaban a pie al centro de la ciudad para estudiar o trabajar.

“…nosotros teníamos que subir una pendiente, donde habían puras casas que como que se caían, ni siquiera eran mediaguas sino que las construían como con cualquier cosa, el camino era obviamente de tierra hasta llegar al sector que se llamaba Las Torres donde Alfredo compró unos terrenos con la idea de construir una comunidad…”12

La experiencia de vida es dura. El grupo de estudiantes junto al párroco viven una experiencia cristiana de alta exigencias, no solo acompañando a los pobres sino que compartiendo las penurias como una prueba más de una ideología mas radical para asumir los compromisos políticos y cristianos de izquierda. La mayoría de los estudiantes en Rocuant siguen realizando su vida laboral y estudiantil de manera normal, se han constituido en familias pues el grupo se distingue de quienes se quedan en Ramaditas por haber contraído matrimonio o vivir en pareja y con hijos.

“Aparte de vivir ahí, que era una opción de vida, estudiábamos y trabajábamos, la mayoría estábamos terminando los estudios y además estábamos criando. Por ejemplo, yo tuve guagua casi altiro después de casarme, el Pineda también, el Mario Calvo también , había tres niños. Yo era profesora en la Escuela Barros Luco, mi ex Ettienne Le Franc trabajaba en Astillero Las Habas, tenía un puesto de confianza del gobierno a sus apenas 23 años. Teníamos todos quienes decidimos vivir, siendo profesionales, en la población un compromiso más político que espiritual. El sacrificio era bastante grande, no teníamos agua, no teníamos baños pese a que teníamos los artefactos éstos no funcionaban por que no había agua. La idea era apoyar a la comunidad, trabajábamos con los jóvenes, con las mujeres y trabajábamos con la Junta de Vecinos fundamentalmente. Fomentábamos la organización, el desarrollo comunitario, la autoconstrucción con mejores materiales porque la mayoría ni siquiera alcanzaba para mediaguas sino que eran chozas…”13

Sobre los compromisos políticos del párroco y del grupo de estudiantes no hay mayor claridad que la que arroja ser firmes partidarios del gobierno de Allende. Alguno son miembros del MAPU, como Gonzalo Pineda, o como José Bonifaz que era militante de la Juventud Demócrata Cristiana y más tarde miembro de la Izquierda Cristiana. Alfredo Hudson para algunos estuvo vinculado al MAPU, para otros al MIR, sin embargo sólo varios años después del golpe se hizo más conocida su estrecha vinculación con la bandera roja y negra.

“… la participación de Alfredo en política o en el proceso de la Unidad Popular, no estuvo gatillada por alguna aproximación a los clásicos marxistas o a intereses concretos de alguna determinada tienda partidaria, sino más bien a su irrestricto apego a las líneas doctrinarias de la Iglesia y entonces las conclusiones de Medellín sumado al proceso social y cultural que vivía Chile lo hicieron comprometerse con un proceso político que no era más que la prolongación comunitaria de su vocación de pastor y seguidor de Jesucristo14

Dentro de las múltiples iniciativas desarrolladas por Alfredo Hudson y los universitarios en el sector destaca la creación de una empresa de muebles llamada “Cerro Mar” que tenía como objetivo convertirse en una cooperativa de trabajadores que permitiera la subsistencia de jefes de hogar con precaria educación y capacitación académica.

“…en realidad “Cerro Mar” era una empresa de responsabilidad limitada cuyos socios eran Luis Valenzuela, Alfredo Hudson, Mario Calvo y Paulette Cáceres. Funcionaba internamente con la figura de una cooperativa, y externamente como una sociedad tradicional. Su principal labor productiva era el diseño y construcción de muebles lacados los que eran puestos en el mercado gracias a la dedicación y esfuerzo de Cecilia y Paulette que eran de profesión diseñadoras. Funcionaba en un terreno de propiedad de la familia Valenzuela donde se levantaba un galpón construido gracias a un crédito CORFO y dio trabajo a muchas personas del barrio siendo tal vez el más destacado Juan Ramírez, que en la época era solo un muchacho y que al final sostuvo con su esfuerzo la empresa hasta su desaparición luego del Golpe Militar de 1973…”15

El proyecto de Alfredo era iniciar un proceso más sustentable de desarrollo para la localidad. Para ello el esfuerzo y la preparación de los jóvenes universitarios era esencial sobre todo por las profundas convicciones cristianas que compartían pues lo que realmente movía a los muchachos era compartir las orientaciones de una Iglesia más cercana al pueblo y sus necesidades.

“…la creatividad llegó a extremos de promover y gestionar innovadores artículos para la comunidad y la calidad de vida. Meses antes del golpe se realizaba un esfuerzo de gestión ante las autoridades de vivienda para desarrollar el prototipo de un mueble modular que fuera entregado a las familias que accedían a casa que tuviera bajo costo y que a la vez fuera muy útil para la precaria materialidad que existía en la vivienda social de aquellos años…”[16]

El entusiasmo crecía entre los jóvenes universitarios y en la comunidad. Ramaditas era un sector poblacional de alta participación social donde el liderazgo de los cristianos era clave. Durante los primeros meses de 1973, los servicios de inteligencia ya tenían en observación el trabajo de Hudson y la comunidad y corría el rumor de un posible allanamiento por parte de fuerzas navales bajo el pretexto del control de armas y explosivos.[17]

La experiencia de las comunidades tiene un final el 11 de septiembre de 1973. En aquel día fatídico, aún cuando las informaciones son confusas, Ramaditas será uno de los primeros lugares en ser allanados por los militares. Sonia Núñez recuerda:

“…Fuimos levantados por miembros del comité de vigilancia de la población avisando que se había iniciado el Golpe ese día martes. Todos nosotros días antes habíamos tratado de limpiar bien nuestras casas pues estaba anunciado un allanamiento al sector por una acusación de que ahí funcionaba una escuela de guerrillas que dirigía Alfredo Hudson. De todas maneras iniciamos esa mañana una nueva limpieza de las casas por un eventual allanamiento y sacamos papeles, documentos, incluso mi marido tenía unos planos que eran parte de un trabajo que estaba haciendo para los marinos en su calidad de ingeniero. Empezamos a quemar en el horno de la casa todos los papeles que pudieran comprometernos. Como a eso de las siete de la mañana vimos el primer camión de marinos subiendo. Estábamos cada uno en nuestras casas, salvo Gonzalo Pineda que apenas supo lo del Golpe se fue del lugar; quizá por responsabilidades comprometidas de antemano en la eventualidad de un golpe. Estaba Etienne, estaba Mario Calvo, el cura estaba en su casa sentado, tomando café convencido de que era el primero en ser requerido por los marinos que poco a poco avanzaban hacia nuestras casas. Cuando llegan los uniformados éstos se reparten por todas las casas , golpean a nuestra puerta y nos ordenan salir y ponernos contra la pared. En ese momento me doy cuenta que el marino que realiza en allanamiento era el vecino de mi madre en Playa Ancha. Nos encañonaron y pensamos que nos iban a fusilar, el tipo sale de nuestra casa y nos ordena entrar y no volver a salir, pensamos que la suerte nos acompañaba...” [18]


Registro de civiles y allanamientos en Valparaíso por FFAA.



Alfredo no es detenido en este primer allanamiento, logra sortear la situación con mucho ingenio, pero sin cobardía, solamente hizo uso de su intelecto para despistar a los oficiales que no supieron distinguirlo entre el grupo de pobladores que fue allanado y detenido en las primeras horas de la mañana. Una sola baja se contó ese día en el sector de Las Torres, se trataba de un joven estudiante que había alojado en la casa de Alfredo y que fue detenido por no poder probar su identidad ante el grupo de marinos. Para Sonia Núñez este hecho, junto al descubrimiento de un transmisor de radio profesional en la casa de Gonzalo Pineda, la hizo dimensionar esa mañana sobre las tareas políticas y de inteligencia que tenían algunos compañeros de la comunidad donde vivía. Años después supo que Alfredo Hudson colaboraba con actividades del MIR, y que el joven era un dirigente clandestino y que la radio de Pineda era parte de un plan de seguridad para defender Las Torres de Alta Tensión de posibles atentados por parte de grupos paramilitares de extrema derecha.

A eso de las 11 de la mañana un grupo de cincuenta estudiantes en su mayoría de la Universidad Santa María se dan cita en los altos de Rocuant en busca de instrucciones para un plan de autodefensa del gobierno popular. La mayoría había recorrido y bordeado a pie muchos cerros para llegar a este punto de reunión establecido con anterioridad, sin embargo nada ocurrió y fue un acto voluntarista como los cientos que en distintos puntos de Chile tuvieron los militantes de la UP y los simpatizantes de Allende hasta enfrentarse con la tragedia de la indefensión y la comedia absurda de ver derrumbarse un sueño y no poder hacer nada para detenerlo. La reunión sólo duro algunos minutos, un nuevo contingente de marinos y soldados enfila hacia la cumbre del cerro. La confusión se apodera de los estudiantes quienes deben escapar hacia los bosques que bordean la ruta 68 y los altos de Valparaíso.

Alfredo Hudson, no es detenido en aquel día, pese a que es intensamente buscado. Recorre, talvez orientado por un plan previo, varios lugares y aloja en casa de otros sacerdotes. Bonifaz recuerda que si bien era conocida la posición política de Alfredo, había una situación anexa que más lo comprometía ante las autoridades golpistas:

“… en el proceso que le siguieron a Altamirano y a Carretón por la infiltración en la Armada, al grupo que pillaron , marinos y unos militantes del PS con algunas personas del MAPU andaban en una citroneta que les había prestado el flaco Pineda , y el flaco Pineda siendo el principal dirigente provincial del MAPU , se la había comprado al Alfredo pero nunca hicieron la transferencia . En agosto del 73 un muchacho que vive en Ramaditas Alto, cerca de Cuesta Colorada me llama y me dice quiero hablar contigo: - Yo trabajo en ASMAR a mí me detuvieron los marinos, me torturaron por tener lazos personales con el sargento Cárdenas vive cerca de mío y me preguntaban por tí , y me preguntaban por Alfredo. No fue raro que la misma mañana del 11 buscaran con tanta violencia al Alfredo entonces. Ya estaba dirigida una operación contra él y contra el barrio y la experiencia cristiana de base…”[19]

Al cabo de unas semanas decide entregarse siendo acompañado por un amigo “Fito García”, capellán naval, a las autoridades. Esta entrega se hizo en las dependencias del Obispado donde Alfredo fue sacado para ser llevado directamente a los centros de torturas dispuestos por la Armada.

Hudson sufrió todo el rigor de la represión, siendo torturado e interrogado de manera cruel por efectivos de la Armada. Pese a ello mantuvo su compromiso y sus valores incluso cuando permaneció durante semanas preso en las bodegas del carguero “LEBU” anclado en el puerto de Valparaíso y facilitado por Luis Gubler, a la fecha presidente de Compañía Naviera Sudamericana de Vapores.

Durante los días de encierro, Alfredo Hudson Tillmanns se convirtió en un puente entre Dios y los hombres que sufrían entre el metal duro y oscuro de la prisión. Acompañó espiritualmente a sus hermanos presos y reflejó la esperanza, con su conductor, que tanto se necesitaba en aquella oscuridad.

“… en la bodega del Lebu había tres curas, Alfredo Hudson de Valparaíso y dos curas europeos. Estos últimos estaban muy deprimidos por el asesinato de uno de ellos en el Buque Escuela Esmeralda (…) A Hudson una noche, un sargento lo llamó para preguntarle: Que día es mañana? – Domingo, fue la respuesta del cura. Yo pregunto por la festividad del Mes de María, predíqueles algo a esa manga de ateos que tiene a su lado.

El cura se paró en el centro de la bodega y dijo algo más o menos así: Nosotros adoramos a María como la madre de nuestro señor por decisión divina; sin embargo, María es reconocida por nuestra Iglesia como símbolo de madre buena. Aquella que apoya a su hijo en su trabajo, en sus buenas ideas, en la entrega a sus semejantes. Cristo siempre encontró en ella la comprensión y el apoyo que como ser humano necesitaba; cuando fue apresado e injustamente torturado y obligado cargar la cruz para ser asesinado, siempre marchó a su lado y sufrió como hoy muchas madres sufren por sus hijos puesto que los fariseos de ayer existen hoy en este mundo y muchos de los que siguen principios cristianos han sido asesinados por querer un mundo mejor para sus semejantes. Pare la prédica, cura! Este no es choclón político, buenas noches!...”[20]

La estadía en el buque de la Sudamericana de Vapores estuvo precedida de duras jornadas de torturas e interrogatorios en la Academia de Guerra Naval. En esas circunstancias de dolor y desesperanza la mayor de las tristezas era la confirmación de que en el bando de los vencedores no sólo actuaron los uniformados, sean marinos o militares, sino que muchos sacerdotes conservadores o de derecha colaboraron, fueron cómplices o testigos de las violaciones de los derechos humanos de los detenidos.

“… era el segundo o tercer día en el Lebu, cuando fui llamado a cubierta. Me encontré con mi amigo y compañero Alfredo Hudson, que ya llevaba detenido algunos días en otra de las bodegas del buque. Nos esperaba el capitán quien muy amablemente se presentó y nos dijo que era muy católico, y que sentía mucho tener dos sacerdotes detenidos bajo su custodia. Nos ofreció un libro del Nuevo Testamento a cada uno por si nos pudiera ayudar en aquellos momentos y también nos dijo que el barco tenía un capellán que nos recibiría en su camarote (…) Al otro día por la mañana, me llaman a subir a cubierta y nos encontramos Alfredo y yo, con seis o siete soldados apuntándonos con las metralletas y nosotros de pie y obligados a estar con las manos en la nuca. Se presentó Fito (García) revestido de estola sobre el uniforme militar y, en esta posición, nos dice que abramos la boca y nos da la comunión. Enseguida nos hacen bajar a las bodegas. A la mañana siguiente se repite la misma ceremonia. Al tercer día, con las manos en la nuca y de pie en cubierta, Alfredo y yo nos miramos y nos negamos a comulgar...”[21]

La muerte de Miguel Woodward por torturas en el Buque Escuela Esmeralda fue una señal de aviso a la jerarquía porteña encabezada por Emilio Tagle. Pese a su condescendencia y solidaridad con los organismos regresivos se vio obligado a negociar con la Armada la libertad de los sacerdotes presos y envió a su brazo derecho Jorge Bosagna a las sesiones de interrogatorios y tortura para por un lado deshacerse de quienes estaban comprometidos con la Unidad Popular o adherían a la Teología de la Liberación, y por otro recoger información sobre las comunidades cristianas y también cerciorarse que los militares no terminaron con la vida de más sacerdotes.



Durante noviembre de 1973, Bosagna comunicó a Hudson que sería liberado, pero que le enviarían relegado a la Isla de Chiloé. Está era una medida tomada por la Iglesia y ofrecida a las autoridades militares como una forma de actuar sobre el gran número de sacerdotes y laicos comprometidos con la Teología de la Liberación y la izquierda política. Esta medida fue aceptada por Alfredo y la vivió con humildad y con la fidelidad propia de quien ha sido formado en la rigurosa disciplina sacerdotal católica.

Esta relegación duraría cerca de dos años. En una operación especial y debido a diversos problemas de salud surgidos a causa de las torturas sufridas durante los días en el “Lebu”, algunos estudiantes universitarios, ex dirigentes de la UTFSM, fueron a buscarlo a Chiloé y llevado hasta una reunión de la Conferencia Episcopal de Chile en la ciudad de Santiago, lugar en que será acogido y protegido por un grupo de obispos.

La vida post golpe de Estado de Alfredo Hudson fue más o menos similar a la de una gran cantidad de sacerdotes comprometidos con las posiciones de la Teología de la Liberación en Valparaíso. El Obispado se preocupó de sacarlos del país, relegarlos y durante años no entregarles protagonismo en ninguna iglesia o capilla dentro de la diócesis. Es así que algunos derechamente tuvieron que trabajar o se dedicaron a colaborar con la comunidad a través de la cooperación internacional.

En el caso de Alfredo la actividad política siguió presente ayudando y colaborando a la resistencia desde diversas acciones.

Un miembro de la dirección de la resistencia recuerda que en muchas ocasiones le tocó asistir a reuniones donde participaba Alfredo entre los años 1979 y 1980. Si el sacerdote militaba formalmente o no en el MIR, para “Diego” no tiene mayor importancia. Alfredo Hudson se identificaba con la izquierda no comunista, la que promovía comunidades y militancia cristiana, consecuente con la doctrina de opción por los más pobres, de base joven y popular, para él lo importante era desarrollar conciencia social y política en las personas.

“… una vez tratando de sacar de la cárcel a un importante compañero de la dirección del MIR, debido al rumor del hostigamiento sostenido por parte de la inteligencia naval, fuimos a nombre de la dirección del MIR a hablar con Alfredo para solicitar un apoyo de 20.000 dólares que serviría para sobornar a miembros de la fiscalía naval por intermedio de dos hermanos miembros del régimen, uno abogado y el otro capitán de fragata. Alfredo manejaba recursos, recursos que estaban disponibles para defender a compañeros y para enfrentar la dictadura. Obtuvimos los recursos y a los pocos días el compañero fue dejado en libertad…”[22]

No fue sino a hasta que Emilio Tagle Covarrubias dejara la dirección del obispado, que los aires nuevos traídos por el obispo Borja Valenzuela permitió que algunos sacerdotes apartados de las responsabilidades parroquiales tuvieran una oportunidad en el nuevo tiempo que la década de los 80 traía para la Iglesia. En ese marco Alfredo Hudson asumió la parroquia Asunción de María en el paradero 12 de Achupallas. Fue secundado por otro sacerdote marginado y perseguido: José “Pepo” Gutiérrez. Activaron la vida cristiana de la población al calor de nuevas orientaciones pastorales consecuentes con las convicciones de Alfredo forjadas en los agitados días de la década de los 60.

En Achupallas, Alfredo levantó el área social de la parroquia junto a un grupo de estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso. Se realizó reparto de alimentos (miles de kilos de harina, aceite, porotos negros, leche y otros), se construyó un comedor popular, una amasandería y un taller de carpintería. Destaca en este período el enorme esfuerzo que significó el programa “Achupallas Ayuda a Achupallas”, que dejó no sólo la construcción de 100 viviendas sociales, sino que también el impulso de variados grupos que participan en la comunidad. Nació la Coordinadora Juvenil de Achupallas que tuvo una larga y destacada participación hasta fines de 1980. La variedad y la masividad que alcanzaron sus iniciativas (festival, campamentos, encuentros con niños, etc.) la ubican dentro de las organizaciones relevantes de la comuna, durante gran parte de los ’80. Surgió la Pastoral Juvenil dentro de la estructura parroquial, dando nuevo impulso a un sector que necesitaba de espacios de participación.[23]

En marzo del año 2008 se han cumplido 50 años desde que se ordenara sacerdote e iniciara el brillante camino que recorrió como pastor. Hoy convaleciente, postrado a una silla de ruedas producto de un accidente vascular y del evidente deterioro físico desarrollado por la enfermedades y la vejez, Alfredo Hudson observa los cerros de Valparaíso y en especial Ramaditas y Rocuant, sabiendo que hay una deuda con esos sectores que la sociedad de Valparaíso aún no paga. El sector poblacional, en su parte alta, aún no tiene agua potable, todavía carece de transporte urbano de calidad, es víctima de gigantescos incendios forestales, sus calles aún son de tierra, aún después de más de 35 años se mantienen las condiciones que llevaron a Alfredo a denunciar y a actuar sobre la pobreza, como una causa cristiana única que lo ha cautivado y a la que se ha entregado durante toda su vida.


1René Millar Carvacho.” Aspectos de la religiosidad porteña. Valparaíso 1830-1930”. Historia (Santiago), 2000, vol.33, p.297-368. ISSN 0717-7194.

2 Entrevista a su sobrino Alfredo Hudson Soto noviembre de 2007.

3 Padre Cromacio Días de Alda Ursúa, profesor del Seminario San Rafael entrevista telefónica diciembre de 2007 en Valparaíso.

4 Adolfo Tannembaum, entrevista realizada en Viña del Mar diciembre de 2007.

5 Entrevista con Eliana Videla ex dirigenta de la federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso durante los años 1966 -1967.

6 Entrevista con José Bonifaz ex dirigente de USM y uno de los estudiantes de AUC que vivió con Alfredo Hudson en Ramaditas

7 Entrevista con José Bonifaz ex dirigente de USM y uno de los estudiantes de AUC que vivió con Alfredo Hudson en Ramaditas.

8 Entrevista con Osvaldo Muñoz dirigente del Grupo Juvenil de Ramaditas 1969 realizada en Valparaíso noviembre de 2007.

9 Idem.

10El Refugio de Cristo es una organización creada por la iglesia de Valparaíso para ir en ayuda a través de la caridad de adulto mayor, niños y niñas con situación de pobreza o

11Entrevista con Sonia Núñez miembro de la comunidad de Rocuant y del grupo católico de Alfredo Hudson.

12 Entrevista con Osvaldo Muñoz, ex miembro del grupo juvenil de Ramaditas.

13 Entrevista con Sonia Núñez miembro de la comunidad de Rocuant y del grupo católico de Alfredo Hudson, octubre de 2007.

14 Entrevista a Mario Calvo, socio de Hudson en “Cerro Mar” Ingeniero de la Universidad Santa María que vivió en Ramaditas y Rocuant en la comunidad cristiana que dirigía Alfredo.

15 Idem.

16 Entrevista con Mario Calvo Flores, abril de 2008

17 Entrevista con Sonia Núñez miembro de la comunidad de Rocuant y del grupo católico de Alfredo Hudson, octubre de 2007.

18 Entrevista con Sonia Núñez miembro de la comunidad de Rocuant y del grupo católico de Alfredo Hudson.

19 Entrevista con José Bonifaz , ex miembro de la USM y colaborador de Hudson en Ramaditas

20 Guillermo Pulgar Silva. “Cara y Sello de un Golpe de Estado”, Editorial Artigraff , Agosto 2003 Valparaíso

21 ¿Qué me ha pasado? En la fe , en la politica , en el amor . Francesc Puig. Editorial Mediterranea Barcelona diciembre 2004.

22 Entrevista a “Diego” chapa de quien fuera dirigente del MIR en la clandestinidad en la región de Valparaíso.

23 Breve Historia de Achupallas. WEB EKOSOL 2007.

21-12-2008

TELEVISION NACIONAL
EMITE CAPÍTULO
"LAS ZORRAS DE VALPARAÍSO"
EN PROGRAMA FRUTOS DEL PAÍS


Programa contó con la colaboración de investigadores del sector
.........................................................................




Este domingo 21 de diciembre, vecinos del Barrio O'Higgins, tuvimos la grata posibilidad de ver a través de nuestras pantallas el último capítulo de la temporada del programa Frutos del País, llamado "Las Zorras de Valparaíso". Frutos del País, es un programa producido por TVN y Surimagen.

En efecto desde septiembre de este año, María José Flores, integrante del Facebook "Barrio Ohiggins (Ex Cerro Las Zorras) Pasado, Presente y Futuro", gestionó y contactó a la producción del programa Frutos del País, el cual se interesó por la realidad e historia del sector.

De esta manera Angelo Ortega, diseñador y administrador del sitio facebook
"Barrio Ohiggins (Ex Cerro Las Zorras) Pasado, Presente y Futuro", Marco Meza, Fotógrafo Publicitario, Magdalena Dardel, egresada de la carrera de Historia de la UCV y Juan Carlos Arriola, creador del sitio blog "Memoria Barrio O'Higgins", colaboraron en la previa del programa compartiendo parte de la historia del popular Barrio O'Higgins junto con identificar las manifestaciones tradicionales y personajes propios del sector. En esta línea el equipo cooperó activamente en esta gestión junto a Marcelo Lara, periodista asesor de la productora Surimagen, con quien se sostuvo varios encuentros de conversación.

Finalmente, hoy el programa mostró parte de este trabajo. Como puerta de entrada el programa presentó a Elías Zamora y Juan "Juanín" Navarro, dos conocidos vecinos de San Roque y San Bernardo, quienes han dedicado su vida al canto popular y reconocen, según la entrevista, su aporte en éste ámbito.

Elías Zamora

Juan "Juanín" Navarro.

Estuvo presente en este recorrido por el sector, la conocida picada Restaurant "Los Deportistas, aunque también se conoce erróneamente como "la vieja de las cazuelas". Con la preparación de una prometedora Lengua Nogada, la señora Ida Delgado, relata su llegada al barrio y cómo finalmente su trabajo es reconocido vastamente por el mundo gastronómico porteño. En esta tarea la acompaña Renato, su hijo, quien expresa una opinión similar señalando que los últimos años han sido tiempo de cosecha.


Madre e Hijo dedicados toda una vida a la picada
gastronómica "Los Deportistas" en Calle Colo-Colo.


Referirse a la dinámica social y cultural de un barrio no estaría completa sin el deporte amateur. Con una muestra de entrega por la formación deportiva de niños dedicados al fútbol de barrio, Rodrigo "Pitazo" Tabilo, nos cuenta emocionado como mantiene su Escuela de Fútbol, que a partir de este mes llevará, según lo relatado, el nombre de su madre, principal impulsora de esta iniciativa y dirigenta del Club Santa Elena, cuna formativa del destacado jugador y seleccionado nacional Marck González. También se hace mención a los recursos económicos que recibió el club producto de haber formado en sus divisiones infantiles a este destacado jugador.

El conocido Rodrigo "Pitazo" Tabilo,
formador deportivo, dirigente y árbitro ANFA.

En una de sus últimas visitas, el programa llegó hasta las terrenos de la descendencia Pumpín, ubicado al costado del Ex Estadio Chilena de Tabacos. Thierry Dardel, junto a uno de sus hijos recorren los últimos parajes de este conocido e histórico vivero que por más de cien años han logrado mantener cuatro generaciones de jardineros y botánicos. Hoy el Jardín Pûmpín se ha trasladado, según uno de los últimos descendientes de esta dinastía de las flores, a Casablanca en donde comienza una nueva historia para la familia.




La familia Dardel, mantiene la tradición
del histórico Jardín Suizo en San Roque.


Finalmente, las cámaras de Frutos del País, asisten a una sesión de trabajo con el artesano y maquetista, Alejandro Casas Cordero, en una de las viejas casonas a los pies del Cerro Rocuant. En la entrevista, Alejandro, oriundo de Santiago, va armando sus casas a escala, fabricadas con madera como base y ornamentadas con finos detalles como las oxidadas planchas de zinc o calaminas que habitualmente pueblan la arquitectura de Valparáiso y que el mismo fabrica con una diminuta prensa. Un dato intersante es la explicación del artista con relación a la gama de materiales con que los porteños han levantado sus viviendas, siendo éstas casi únicas y particulares de la ciudad.

Alejandro Casas y sus casas a escala.

Esperamos que el programa haya sido visto por gran cantidad de vecinos de los sectores del Barrio O'Higgins. La emisión de este capítulo nos alienta a seguir realizando el trabajo de recopilación y rescate de la historia local y social de este significativo sector. Existe un capital histórico que merece ser contado y compartido con nuestros vecinos. Las formas son variadas, y debemos seguir en esta tarea. Agradecemos a la Productora de Frutos del País y Televisión Nacional por haber valorado y destacado un sector que en su definición no forma parte de lo "patrimonial", pero que de seguro tiene mucho que aportar al respecto.


Memoria Barrio O'Higgins
Juan Carlos Arriola H.










11-12-2008

EN NUESTRA MEMORIA ESTÁN Y AHÍ PERMANECERÁN

Reconocimiento a sacerdotes Wenche Barra, Alfredo Hudson,
Pedro Aguiar y Pepo Gutierrez



Un número de organizaciones cristianas llevó a cabo el 13 de noviembre una hermosa y significativa actividad de reconocimiento a cuatro importantes sacerdotes de Valparaíso.

Pepo Gutiérrez, Wenche Barra, Aldredo Hudson y Pedro Aguiar fueron reconocidos como pastores de diversos sectores y parroquias en los que su huella perdura a pesar del tiempo y las circustancias.

Fue así que casi un centenar de personas se congregaron en el Convento San Francisco en el Cº Barón para el encuentro y la celebración. Según los convocantes fue una tarde de recuerdos, convivencia, construcción de la memoria y el relevar la altura ética de tan coherentes sacerdotes.


Palabras sentidas de Pedro Aguiar.



Eugenio Espinoza, de Ramaditas (de polera roja al frente)
entregó un emotivo testimonio en torno al trabajo de
Alfredo Hudson.

Para quienes no saben, o se han olvidado, el padre Alfredo Hudson estuvo a cargo de la Parroquia Andacollo a finales de los 60 y principios del '70. Realizó su acción pastoral en Ramaditas hasta Septiembre de 1973. Sobre su paso por Ramaditas, Rocuant y otros sectores del Barrio O'higgins es bien poco lo que se sabe o o existe bastante desmemoria de la comunidad. Quizás uno de los hechos interesantes de Hudson lo constituye la formación de la primera comunidad universitaria boliviana en Chile. Según antecedentes la mayoría de ellos estudiantes de la Universidad Federico Santa María.

Compartimos con Uds. parte de un discurso de bienvenida de un miembro de la ONG CIDPA, a propósito de cumplir 10 años de trabajo en la región. El padre Alfredo Hudson fue cofundador de esta institución la cual efectúa una interesante labor de investigación hasta nuestros días en el área de intervención social.

"Quiero en nombre de mis compañeras y compañeros de trabajo darles la bienvenida a todas y todos ustedes en este día; que tiene —a lo menos— dos significancias importantes para nosotros. En primer lugar, celebrar junto a ustedes nuestra primera década de trabajo social no gubernamental en la V Región. Diez años de trabajo con y para las y los jóvenes urbano populares. Y en segundo lugar, presentar a ustedes nuestro «Segundo Informe de Derechos Juveniles de la V Región», que forma parte del quehacer que desarrollaremos en nuestros próximos tres años de trabajo.

Respecto a nuestra historia de diez años, quisiéramos decir algunas cosas. Era el año 1987, cuando un grupo de jóvenes inquietos, entusiastas, idealistas, rebeldes, alegres y enamorados del trabajo social, aceptábamos la invitación que nos hacía, en ese entonces, Alfredo Hudson, para colaborar y trabajar en su área social de la Parroquia «La Asunción de la Virgen María» de Achupallas. Allí nos juntamos con otros jóvenes. Entonces éramos universitarios y nos movía la fuerte convicción de que había que empujar la solidaridad junto con otros hombres y mujeres que vivían tiempos difíciles de pobreza. Duros años aquellos, representados por un período de vida social, política, económica y académica que se vive y desarrolla bajo un contexto de crisis. Crisis en los modos de relacionamiento social, crisis en los modos de participar, crisis en los modos de pensar, crisis en los modos de vivir. Sin embargo, a pesar de ello, no hemos visto ni vivido un tiempo más solidario, más participativo, más formativo, más creativo, que aquél.

Con esta paradoja de vivir entre tonos grises y de colores, Alfredo Hudson nos puso una nueva señal en el camino y se encargó de instalar en nosotros la necesidad de continuar un trabajo social independiente, desde el lado de la gente. Seguíamos siendo jóvenes, teníamos más formación, más experiencia, y la reflexión fue ¿por qué no?, ¿por qué no crear nuestro propio proyecto de trabajo? Para ello acogimos el modelo de los Organismos No Gubernamentales (ong) que venía desarrollándose con mucha fuerza en nuestro país y nos convertimos en el Centro de Investigación y Difusión Poblacional de Achupallas, cidpa. Era el año 1989, año de las primeras elecciones presidenciales en nuestro país, después de una década y media de dictadura militar."

Valparaíso, mayo de 1999.-


http://reflexionvalpo.blogspot.com

07-12-2008

VECINOS DE SANTA ELENA Y SECTORES PERISFERICOS

PLANTEAN NUEVA JUNTA DE VECINOS


Según estudios (1) , en Valparaíso existen 1.343 Juntas de Vecinos las cuales pertenecen a las 158 Unidades Vecinales que han sido divididos en 8 sectores territoriales. Entre estos se encuentran:

Sector 3: Cerros Ramaditas, Rocuant, Delicias, O’Higgins, San Roque. Registra 31.000 habitantes.

Sector 4: Cerros La Merced, La Virgen, Santa Elena, La Cruz , El Litre, Las Cañas. Se incluyen sectores de El Almendral. Al igual que el Sector 3, en estos habitan 31.000 habitantes.


Vistas aereas del sector. Por una parte el Estadio O'Higgins y su vecina Cancha Chilena Tabacos, actualmente propiedad de la Universidad Adoldo Ibañez. A la derecha sector Cuesta Colorada en Ramaditas.

Al revisar las cifras nos percatamos de la magnitud de habitantes por sectores, sin aún referirnos a la complejidad geográfica y territorial. En este sentido el tema de identidad no es menor cuando se establecen los límites de las unidades vecinales.


Por otra parte, cabe la pregunta hoy en día si las Juntas de Vecinos están a la altura de responder a las necesidades de los vecinos y sus demandas. Recurrentemente se plantea que estas organizaciones no son referentes claves para el desarrollo de las comunidades en todas sus dimensiones tanto por su limitado rol como por los que le asigna el Estado. Para que decir el nulo subsidio estatal para su desarrollo y sustento.


Vista desde sector Cuesta Colorada hacia Cancha Chilena de Tabacos.

En el caso del sector Ramaditas, Cuesta Colorada, las Juntas de Vecinos Nº 98 y Nº 99, han sido casi las únicas organizaciones vecinales activas durante los últimos diez años con un aporte estatal importante para una diversidad de proyectos de desarrollo comunitario. Recordemos que en el sector se aplicó uno de los primeros Programas Chile Barrio, con una inversión aproximada de $ 50.000.000 para algunas áreas de trabajo determinadas.


Durante este trabajo el sector de Ramaditas Alto recibió beneficios importantes, pero también hubo decisiones no tan pertinentes para la resolución de algunos problemas que los mismos vecinos señalaron en el diagnóstico inicial. Aún así las juntas de vecinos participaron, decidieron y dispusieron de recursos.


Sin embargo, dadas las necesidades, el conjunto de esfuerzos y gestiones realizadas no dan cuenta para un sector populoso como lo es el de la Nº 98, considerando que sus sectores , habitantes y familias presentan diversas realidades. En este grupo de medidas, proyectos e iniciativas en los sectores restantes han quedado simplemente marginados.


A la luz de esta sana reflexión, un grupo de vecinos y residentes de sectores de La Cantera, Santa Elena, Población Toesca y Federico Costa, se han reunido con el claro popósito de conformar una nueva junta de vecinos que los represente y considere sus demandas. Temas como la recuperación de la histórica Plaza Santa Elena, la Avenida Santa Elena, Fábrica Costa , iluminación del sector, accesos al sector La Cantera, consolidan inquietudes no menores de los convocados.


Antigua Población Toesca en Santa Elena.

Por esta razón, en los sectores mencionados, los vecinos se encuentran en etapa de consultas en el municipio , recolección de firmas de apoyo y recepción de inquietudes como posibles actividades para la integración de sus vecinos.


A través de diversos medios, se informará a los vecinos de las reuniones y avances de la nueva Junta de Vecinos en el sector Santa Elena.



Juan Carlos Arriola

Memoria Barrio O’Higgins

http://memoriabarrioohiggins.blogspot.com
(1) Formulación Componente Capital Social Plan Valparaíso- Centro de Estudios Sociales CIDPA, Mayo 2005.

23-11-2008



Estudiante Alemana finaliza y presenta tesis sobre la Fábrica Costa


Durante abril de este año se contactó con Memoria Barrio O’Higgins, Milena Fey, estudiante alemana de Arte y Patrimonio, quien realizó un Magister sobre Patrimonio Arquitectónico en la Pontificia Universidad Católica de Chile.


El foco del estudio estuvo centrado en la antigua Fábrica Costa , ícono porteño de la arquitectura industrial moderna. En esta perspectiva de investigación algunos vecinos cercanos a la fábrica fueron entrevistados junto a otros referentes relacionados con el desarrollo de ésta particular edificación destinada a la elaboración de chocolates en décadas de auge productivo en Valparaíso.


Al igual que otros edificios construidos en el mismo tiempo, en otras latitudes, Milena intentó resignificar la relación de la Fábrica con su entorno y sus vecinos. También plantea la reutilización del espacio como un polo de desarrollo cultural.


Lamentablemente, su tesis editada y aprobabada hace pocos meses, se encuentra en inglés, lo que momentaneamente nos impide conocer a cabalidad los alcances de la tesis. Esperamos en un tiempo más poder presentarla y ofrecerla en este sitio en español. Por ahora, entregamos su versión en inglés. Agradecemos a Milena su esfuerzo y trabajo despelgado en Santa Elena, que de seguro colaborará en la memoria social del Barrio O'Higgins.



Tesis versión inglés:
The Historic Present of the
Costa Chocolate Factory
A Proposal based on the Needs and Wishes of Valparaiso’s Inhabitants.





19-10-2008


Un paseo por el Barrio
Música de Rubén Blades - Como nosotros - Disco Mundo


video

17-09-2008

NUESTROS CANTORES POPULARES: ARTE Y CONSECUENCIA.


El canto popular, el folclore o las expresiones artísticas con frecuencia son cultivados, mantenidas y traspasadas de generación en generación a través, por ejemplo, de la recopilación. Violeta Parra, trabajó toda su vida en ello. También ha hecho lo suyo Margot Loyola. Sin embargo, para que éstas expresiones se mantengan son necesarios quienes las interpretan y las reproducen.

En estas Fiestas Patrias, homenajeamos y reconocemos el aporte de cantores populares que han compartido su talento, motivación y compromiso con el desarrollo del canto popular en nuestro barrio. Algunos de ellos ya no están presentes. Sin embargo, sus “acordes” aún se escuchan. Es el caso de Silva Arancibia, vecina de Calle Miguel Semir en Ramaditas, quien por años mantuvo una actitud permanente de defensa y promoción del canto popular chileno. Imposible negar su marcada identidad católica que la llevó a comprometerse siempre en las actividades de la Parroquia Nuestra Señora de Andacollo. Militó en el originario Movimiento de Acción Católica, referente que pretendió fortalecer el Concilio Vaticano II, conclave católico que relevó la participación y el protagonismo de los laicos para transformar la sociedad.

Silvia Arancibia, Mayo 1974.

Silvia Arancibia, participó de ese proceso e hizo carne ese llamado a través de su vida. Pero el canto, la guitarra y el folclore también fueron su pasión que cultivó hasta cuando sus fuerzas y la artritis le permitieron sostenerlo. Fue maestra y traspasó el arte del canto y la guitarra a pequeños aprendices. Su larga y dolorosa enfermedad no le impidió asistir a actividades sociales diversas. Hoy no nos acompaña pero logró perpetuar en varios y para siempre la admiración por Violeta y su descendencia prodigiosa.

"Tía Silvia", fiel católica y apasionada folclorista.
Fotografìa cercana a su partida
.


También para ser justo reconocemos en esta semana de festividad patria a Gilberto Espinoza “Mascareño”, cantor ramaditano de larga trayectoria y de vigencia absoluta con su participación en el Grupo La Isla de la Fantasía. Hoy es portador de la memoria de las quintas de recreo del cerro San Roque. Se suma a este humilde homenaje, Juanín, cantor de San Bernardo, vecino retirado de Carabineros de Chile, de quien cuentan los rumores y fuentes cercanas, que mantuvo una actitud permanente de respeto y tolerancia en tiempos difíciles para el país. Por último valoramos el aporte de Alicia Miranda, cantora y dirigenta social del Cerro Rocuant. Recordamos su aporte en decenas de Peñas y encuentros artísticos del sector.

Juanín, y sus acordes suenan fuertes en San Bernardo.





Alicia Miranda, dirigenta deportivo y gestora cultural.


"Mascareño", cantor y portador de memoria.

Para ellos y ellas un homenaje en este nuevo 18 de Septiembre de 2008.


Juan Carlos Arriola Herrera
Memoria Barrio OHiggins




10-09-2008

Solidaridad Silenciosa en Cuesta Colorada.



Solidaridad Silenciosa en Cuesta Colorada, Ramaditas 1973.



Hace casi un año, tuve acceso al libro “Gente en el Alma, Crónica de una solidaridad silenciosa”. Su autor es el ex regidor, diputado e Intendente de Valparaíso, Luis Guastavino Córdova. En sus más de doscientas hojas, nos grafica y testimonia de manera muy detallada su largo y obviamente accidentado camino al exilio, partiendo desde su hogar a los pies del Cerro Rocuant en Enrique Cood 411. En el comparten el protagonismo varios vecinos de Ramaditas y Rocuant. Hoy ya no están con nosotros, pero son el recuerdo e ícono de una generación marcada por los sueños y la consecuencia. Entre otros recordamos a Carmen, Enrique, su hijo y Lenin Olmos.


......................................................................................................................................


Me sorprendió el relato, dado que en mi calidad de habitante pasajero de Rocuant, Cuesta Colorada y finalmente de Ramaditas, logré informarme recién de la travesía de Guastavino y su obligada clandestinidad a partir del mismo 11 de septiembre de 1973. Por más de un año logró traspasar los miedos, sensaciones y suspensos diarios a un libro elaborado de cuanto papel tuvo a mano, “Las hojas que escribí eran papeles sueltos que iba entregando para que me los guardaran en alguna parte o por alguna persona que yo creía seguro”.


Respecto de su deseo de hacer publico sus escritos comenta en su prólogo, “Por muchos años fue ajeno a mi publicarlo. Era impensable. Existía aún el temor de aparecer con nombre y apellido. Había datos imposibles de camuflar, incluso nombres que aún cambiados eran ubicables..” . En fin, el relato se mantuvo pendiente durante 32 años. Finalmente, logró publicar su libro el año 2005 siendo presentado ante un gran público y sobrevivientes de esta solidaridad silenciosa. Según sus propias palabras fue un acto realmente emotivo y de un alto valor después de tanta tragedia. De alguna manera este acto cerraba un capítulo no solo para el ex secretario general del Partido Comunista de Valparaíso, sino para muchos que participaron de forma indirecta o indirecta en su paso hacia el exilio, hecho que se concretó el 3 de julio de 1974.




El ex diputado por Valparaíso rememora su experiencia
junto a la familia Fuentes y Lenin Olmos en

Cuesta Colorada, Ramaditas.


Para la misma fecha el diario El Mercurio, presentó un reportaje que denominó Operación Asilo, en el cual hace una presentación de la situación pre exilio y ubica a varios de los amigos de Guastavino que intervinieron en la acción.


En el libro son decenas las personas que se suceden que van tejiendo colectivamente una cadena protectora que traspasa ideologías, condiciones sociales y económicas. Quizás resulte más sorpresivo y desconocido que un propio capitán del Ejército de Chile, señor Rolando Apablaza Minchel, sea quien transporte finalmente a Guastavino desde Valparaíso hacia la Embajada de Finlandia, en Santiago.


Sobre la huida de Luis Guastavino, se construyeron diversos mitos alimentados por el accionar comunicacional de la dictadura. El que aun se escucha es que vestido de mujer arrancaba con una maleta con dólares, hecho que el propio excapitán desmiente en una declaración jurada.


De todos los compañeros, compañeras, amigas y amigos que aparecen en Gente en el Alma, impacta con relación a la condición de vecinos y simpatizantes de la figura del exdiputado, la familia Fuentes: Enrique Fuentes y su madre Carmen. También reconoce a compañeros de partido de Ramaditas, Rocuant, como Lenin Olmos, joven dirigente comunista para ese entonces que ofrece la casa a don Luis. De ese pasaje Guastavino elogia a Lenin Olmos, “cuando nos reunimos en el estanque (Cuesta Colorada), Lenin me llevó a su casa con Nora y mi hija Carmencita. Andaban los camiones militares por todos lados. Lenin jugó un gran papel, fue muy sereno. Hizo cosas muy riesgosas.”


Menciona con emoción en el relato al dirigente vecinal Ernesto Venegas, al parecer aún viviendo en Ramaditas. Mención especial hace también a la detención en Rocuant de “Castillito”, fotógrafo de Diario El Popular de Valparaíso.


Al leer el libro, se advierte la vulnerabilidad del perseguido, del que buscando protección se siente un objeto tanto de persecución como de protección. En varios pasajes Guastavino se siente un “paquete” que transita de caleta en caleta. Me interesa en este artículo el desatacar algunos pasajes del libro y algunas impresiones rescatadas personalmente en una entrevista realizada en octubre del año pasado con relación a este doloroso proceso que vivió el exdiputado. Quisiera en particular resaltar la figura de Santiago y Carmen, hijo y madre que le dieron asilo provisorio, ahí en la Quebrada de Colo Colo, al final de Calle Esmeralda, Ramaditas por espacio de dos semanas.




Quebrada Colo Colo,

entre Rocuant y Poblacion Sor Teresa.

Lugar de la casa de la familia Fuentes.



Santiago en el libro es en realidad Enrique Fuentes, y en particular sobre esta experiencia y reconociendo el compromiso de Santiago, obrero panificador que ofrece su casa como caleta, el ex – intendente testimonia, comprendo que Santiago no necesita que le den fuerzas ni requiere de ningún blindaje. Su decisión es plena. Me doy cuenta que de que él haría cualquier cosa, cualquiera, por salvarme. En el fondo de mí, concluyo que Santiago identifica el cuidado de mi persona, a lo que ahora está exclusivamente dedicado, como la razón de su vida, seguramente porque condensa en mí una suerte de símbolos de ideales, sueños o aspiraciones que anidan más nítidas o más borrosamente en el fondo de su alma…Pero pienso también que todos los discursos que le hago a Santiago, para fortalecer y blindar su espíritu, realmente me los estoy haciendo a mí mismo en una especie de autoprotección frente a mis propios miedos”.


Quien se suma a la cómplice tarea de cuidado de Luis Guastavino es la señora Carmen, así identificada en el relato. “La compañera Carmen nos dice como suplicando: no importa, se quedan aquí; aquí no les pasará nada…prefiere tener a su hijo (Santiago) cerca de ella. Están con ella Ramón y el Nano, 24 y 22 años respectivamente, hermanos menores de Santiago; y yo comprendo que en días tan tensos esa viuda de 57 años, pensionada del Servicio del Seguro Social, que perdió a su esposo vendedor de flores hace casi 17 años y tuvo que batirse como una fiera para alimentar a sus tres pequeñas crías, ahora, en estos días tan tensos y sabiendo en lo que anda Santiago, siente un recóndito y explicable alivio ante cada fracaso en nuestros contactos y nos recalca otra vez: no importa, se quedan conmigo, aquí no les pasará nada.”





Casa de Luis Guastavino en Rocuant de 1962 hasta 1973.



En otro capítulo y con optimismo se produce el siguiente diálogo con la dueña de casa: “Mire compañera Carmen, ¿sabe lo qué vamos a hacer? Yo le apreto un brazo comunicándole convicción. Cuando hayamos derrotado a los fascistas voy a avisarle a Santiago y la voy a visitar de nuevo. Vamos a poner bandera chilena y la bandera del partido y ya no más silencio ni secretos: vamos a gritar con todos los pulmones que aquí estamos celebrando el contragolpe victorioso del pueblo. ¡Listo¡, me interrumpió. ¡Le voy a tener preparada la cazuela de ave!. Y su sonrisa le ilumina hasta el fondo del alma anhelante de que ese sueño atesorado fuera muy pronto realidad.” Lamentablemente, ese supuesto reencuentro jamás se produciría, ya que Guastavino volvería 13 años después, ingresando clandestinamente a Chile.


Durante el desarrollo de testimonios y relatos de Luis Guastavino, refleja en su libro como deuda pendiente que tiene y tendrá con todos aquellos participantes de su sobrevivencia. Dada su característica albina, Guastavino no tenía buen pronóstico de persistir en su idea de permanecer en Chile.


Al escuchar y repasar los pasajes de este tránsito de su vida, Carmen, la humilde señora Carmen, la vendedora de flores caló profundo en el fervoroso comunista de ese entonces. Con ella nunca se volvería a reencontrar y la cazuela de ave quedó pendiente para siempre. De igual manera los reencuentros con otros compañeros nunca se realizarían. Lenín Olmos, luego del golpe siguió militando activamente en el partido participando directamente en el movimiento gremial de la salud. Falleció el año 1994 por un cáncer al estómago. Su esposa e hijos, siguen viviendo en Cuesta Colorada.


Santiago o mejor dicho Enrique Fuentes, finalmente se exilió en Suecia en donde falleció producto también de cáncer a la garganta. Suponemos que sus hermanos aún viven en Ramaditas Alto.


A través de esta página invito a leer el libro y conocer una de las tantas historias de solidaridad. Ésta de seguro, es una de cientos, escritas de compromiso, valor, sacrificios, miedos y esperanzas, pero por sobre todo que no reconocen status ni condiciones personales. Lenín Olmos, Carmen y Enrique Fuentes, juntos a otros pobladores de nuestro Barrio O´Higgins son un testimonio de esa entrega. Un sentido homenaje a ellos y sus familias en este nuevo 11 de septiembre que el país se apresta a vivir.



Juan Carlos Arriola H.
Memoria Barrio O'Higgins

02-09-2008


HOMENAJE A NUESTROS VECINOS Y POBLADORES
DEL BARRIO O'HIGGINS

SEPTIEMBRE 11 DE 1973


A partir del 11 de Septiembre de 1973, los cerros de Barrio O'Higgins, en particular Rocuant y Ramaditas, fueron invadidos diariamente por fuerzas militares en busca de "subversivos" y "extremistas". Sin duda los que más sufrieron fueron familias y pobladores indefensos que nada o poco pudieron hacer ante estos hechos.
Después de 35 años la vida ciudadana del país ha dado pasos hacia el fortalecimiento de nuestra vida democrática y la recomposición del tejido social.


Uno de los tantos documentales de Patricio Guzmán, denominado " Salvador Allende", finaliza con un emotivo poema de Gonzalo Millán, poema 48, el cual comparto con ustedes en este mes de profundo significado para miles de chilenos y en especial para los vecinos de Delicias, Rocuant, Cuesta Colorada, San Roque, Ramaditas y Santa Elena.

video

23-08-2008

EL TRIGAL, 1939, PELICULA CHILENA FILMADA EN PARQUE QUINTIL, SANTOS OSSA Y CERRO DELICIAS, VALPARAISO.

En 1939, sólo tres películas figuran en los anales de la producción cinematográfica nacional. El hechizo del trigal, de Eugenio de Liguoro, Hombres del sur, de Juan Pérez Berrocal y Dos corazones y una tonada de Carlos García Huidobro. De éstas, sólo "El hechizo del trigal" se realiza en Valparaíso, (*)

________________________________________________________________________________________________

El proyecto para hacer la película surge por iniciativa de don Jacinto Cademártori Rosso, hombre de negocios y creador de la tradicional sombrerería Woronoff, y a quien el secretario privado del Presbítero Rubén Castro, Manuel Calcagno, le presenta a Eugenio De Liguoro. Éste llega al país el año anterior, luciendo título de Conde, con antecedentes de su labor en Italia, Europa y Estados Unidos.

En cosa de días, con sólo el entusiasmo, una cámara filmadora y la colaboración de Orlando Arancibia, periodista y director del diario La Estrella, se inicia la aventura de hacer una película en Valparaíso. El guión lo escribe Arancibia y tiene por argumento la inauguración de un estanque, que riega los campos de un hacendado, cuya hija se casa con un ingeniero.

Los roles estelares son ocupados por actores no profesionales. El ingeniero es interpretado por Carlos Marinkovic, en ese tiempo administrador del Teatro Valparaíso. Otros actores son María Lubet, anterior reina de belleza de Quilpué; Adriana Leyhton, reina de belleza de Valparaíso; Fortunata de De Liguoro, que hace las veces de maquilladora y además, el papel de una tartamuda (para que no se notara su acento italiano). Abelardo Diabuno, actor aficionado y Alejo Álvarez otografía está a cargo de Carlos Yañez; el sonido, de Ricardo Vivado, director de la Radio Pacífico y Ewald Beier. La música, creada especialmente para la película por Prospero Bisquert, es interpretada por la Orquesta Sinfónica de Chile.

El material cinematográfico virgen (de alto costo antaño y ahora), se adquiere a través de la Kodak, empresa que, gracias a los intachables informes económicos de Jacinto Cademártori, da un crédito sin restricciones para importar latas de películas e implementos de laboratorio para el revelado.

Los cuidados aspectos técnicos, principalmente la música y el sonido que recién se introducían en el cine nacional, le dan a la película una buena factura, la que se traduce en una calurosa acogida tanto de la prensa como del público.

A pesar de la falta de contrastes luminosos, ya que sólo se puede filmar los días soleados, el público identifica los campos, la trilla y el quehacer de los fundos.

Las locaciones y posteriores filmaciones se realizan en el Parque Santos Ossa, en ese momento propiedad del Municipio; en la Estación Ferroviaria de Peñablanca, hasta donde llega una radiante máquina a vapor pulida cuidadosamente por los empleados para la filmación y en la Calle Ibsen del Cerro Delicias, en Valparaíso, entonces residencia del señor Cademártori.

Posteriormente allí se construye un enorme laboratorio, que pasó a formar parte de este nuevo estudio, denominado "La Perla del Pacífico".

En una entrevista que le hiciéramos a Alejo Álvarez el 20 de junio de 1997 sobre la película, éste nos dice:

"La historia de la película "El hechizo del trigal", no es la idea de un soñador cineasta chileno. Es la idea y el propósito de un soñador cineasta italiano que viajando para conocer países exóticos, llega desde la India y se queda en Valparaíso, encontrándolo parecido a Génova por lo que echó anclas y se quedó en tierra, cual moderno Colón, para hacer cine en Valparaíso. Era el Conde Eugenio De Liguoro que con su esposa, decidieron hacer cine en la ciudad que tenía una gran belleza, pero que no tenía ni cámaras, ni equipos de grabación de sonido, director, ni reflectores, ni actores (...). Con su objetivo claro, convenció a otros italianos, entre ellos a Jacinto Cademártori y a un español para formar la sociedad La Perla del Pacífico y en el garage de Manuel Calcagno, otro de los capitalistas, cantante aficionado de ópera y que después desempeñó un papel protagónico, se construyó el laboratorio: cubetas para revelado, una hechiza copiadora y una gran rueda de madera, donde se enrollaba el negativo o el copión, para secarlo dándole innumerables vueltas. Los propios actores, mientras no estábamos trabajando en la filmación, íbamos a darle vuelta a la rueda.

Nadie creyó que la película se comenzaría y menos que se terminaría y mucho menos que se estrenaría. Era tal el escepticismo que los diarios y revistas especializadas, sólo escribieron de la película cuando estaba lista para su estreno.

Los técnicos se improvisaron con los empleados de la Sombrerería Woronoff, propiedad de Cademártori. Así se convirtieron en ayudantes de producción y dirección.

La verdad es que recordar esa filmación es para emocionarse. Ver tanta gente que participaba, sin ganar un centavo, solo por aparecer y decir "yo trabajé en la película...

Que angustia da recordar que muchos ya no están con nosotros; todos los que vivieron esos días que se citaba a filmación, y había que esperar horas, para que saliera el sol, porque en Valparaíso el sol sale tarde, y había que iluminar a los que protagonizaban una escena, con pantallas de cartón, forradas en papel plateado o dorado (...).

La mayoría de los que trabajamos en "El hechizo del trigal" éramos hijos de extranjeros, por eso que Carlos Marinkovic se llamó Carlos Danilo y yo, Alejandro Angelini, pase a ser Alejo Álvarez, nombre que creí duraría el tiempo de exhibición, pero no fue así".

Esta entrevista, Alejandro, que falleció en febrero de 2002, la dedica al maestro Eugenio De Liguoro y a todos los compañeros de esa aventura "como un recuerdo que tuvo mucha significación en la nueva etapa del Cine Chileno". Pero, a pesar de los ofrecimientos de terrenos para construir estudios de filmación la Sociedad no se consolida. De Liguoro, quien demuestra oficio, emigra a la capital, donde hace diez películas más, todas de éxito comercial. Un cine liviano y sin pretensiones, muy a tono con el gusto del grueso público.

El hechizo del trigal se estrena el 25 de abril de 1939, simultáneamente en los Teatros Victoria, Municipal e Imperio de Valparaíso.

(*)Artículo de Poldy Valenzuela, periodista especialista en cine.

03-08-2008

COMISION CIENTIFICA DEL PACIFICO Y SU PASO POR VALPARAÍSO....
Y TAMBIÉN POR BARRIO O'HIGGINS.

-----------------------------------------


Rafael, seguramente subió cansado con su voluminoso equipamiento fotográfico a cuestas. Probablemente lo haya realizado a caballo o con alguna carreta donde llevaba sus implementos: la caja oscura, el trípode, placas de vidrio recubiertas con emulsión fotográfica y elementos accesorios. Luego al llegar al sector llamado Piedra Azul, en actual Subida Washington, subió a una loma desde donde apuntó su cámara hacia el plan y haciendo los ajustes necesarios de tiempo y luz, plasmó para siempre una de las insignes e históricas imágenes de la actual Avenida Argentina, y por cierto una de las más desconocidas. Era el mes de Junio de 1863. Así , Rafael Castro y Ordóñez, fotógrafo oficial del la Comisión Científica del Pacífico, incorporaba una fotografía más a esta importante misión iniciada en 1862 por el gobierno español de la época.

......................................................

Esta fotografía es parte de una de las 462 imágenes que Rafael registraría en su paso por tierras de América del Sur. En el registro fotográfico, cuentan imágenes del sector puerto, iglesias, hospitales y plazas de Valparaíso. El 2 de diciembre de 1865, en España, Castro y Ordoñez, se suicidaría de un tiro en el corazón.

En lo particular de su paso por el sector Piedra Azul, destaca la hermosa fotografía del plan de la avenida Argentina, en ese tiempo abierta aun por el Estero de las Delicias. La fotografía expone detalles interesantes: la inexistencia de la Calle Colón, los amplios terrenos de Juan Ross de Edwards, traspasados luego a la iglesia y en donde funciona hasta hoy el Colegio Juana Ross. Estos sectores incluyen desde la entrada a Valparaíso hasta más de la mitad de la avenida, incluyendo al actual Liceo 1 de Niñas. Otro detalle interesante es un molino de agua que se aprecia en el sector límite del cerro Polanco, casi a pie de cerro. En el borde inferior aparece una curva y fragmento del Camino Viejo a Santiago, única vía por donde se accedía a la ciudad de Santiago.


Vista de Estero de las Delicias, 1863.



Panorámicas Avenida Argentina desde Piedra Azul, 2008.

COMISION CIENTIFICA DEL PACIFICO (1862 - 1866)


La Comisión Científica del Pacífico fue la principal expedición científica enviada por un gobierno español a tierras americanas durante el siglo XIX. La organizó el Ministerio de Fomento en 1862 y a partir de ese año la expedición comenzó su viaje hasta 1865. La integraron siete naturalistas, entre ellos tres zoólogos, (Patricio María Paz Membiela, Francisco de Paula Martínez y Sáez y Marcos Jiménez de la Espada), un geólogo (Fernando Amor), un botánico (Juan Isern), un antropólogo (Manuel Almagro) y un taxidermista (Bartolomé Puig y Galup). A estos naturalistas se añadió un fotógrafo-dibujante, Rafael Castro y Ordóñez, lo que dotó de originalidad a la Comisión ya que, por primera vez, se incorporaba una cámara fotográfica a un viaje científico. Aquel equipo científico realizó su expedición entre 1862 y 1865, en ella se pueden distinguir tres etapas.


Rafael Castro y Ordoñez, fotógrafo, ilustrador y cronista de la expedición.


La primera se desarrolló a lo largo del último cuatrimestre de 1862 y primeros meses de 1863, y tuvo como escenario las tierras de Brasil, Río de la Plata y Chile. La segunda transcurrió entre mediados de 1863 y mediados de 1864 por los países de la ribera del Pacífico. Durante esta etapa, algunos de los expedicionarios llegaron hasta California y otros abandonaron la Comisión por diferentes motivos.
La tercera etapa es la que se conoce como el gran viaje y la realizaron sólo cuatro de los expedicionarios que conformaron la Comisión desde su origen. Durante 1865 atravesaron la América meridional por el paralelo segundo, desde el puerto ecuatoriano de Guayaquil hasta el Atlántico brasileño. Como consecuencia de sus viajes, la Comisión formó importantes colecciones científicas con el material obtenido. Entre ellas, destacan las colecciones zoológicas, botánicas, geológicas, antropológicas y arqueológicas que en la actualidad se encuentran en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), el Real Jardín Botánico (CSIC), el Museo Nacional de Antropología, el Museo de América y el Archivo de Marcos Jiménez de la Espada en la Biblioteca General de Humanidades (CSIC). Sólo una pequeña parte de estas colecciones ha sido estudiada. Primero, por algunos de los viajeros naturalistas que conformaron la expedición, como Martínez y Sáez y Jiménez de la Espada, éste último autor de un importante estudio sobre su colección de anfibios. Más adelante, por algunos de los naturalistas más relevantes de la España contemporánea. Éste es el caso de los zoólogos Ignacio Bolívar y Ángel Cabrera Latorre, el antropólogo Luis de Hoyos Sainz y el botánico Josep Cuatrecasas.


Para mayor información:

www.pacifico.csic.es

http://www.mercuriovalpo.cl/prontus4_noticias/antialone.html?page=http://www.mercuriovalpo.cl/prontus4_noticias/site/artic/20070617/pags/20070617014602.html

25-06-2008

ENCUENTRO FRATERNO DE EX­ INTEGRANTES DEL CENTRO INTEGRAL DE EDUCACION POPULAR

CIEP RAMADITAS 1984, VALPARAISO.

Una tarde de un sábado de junio de 1984, nacía en Ramaditas, cerro de Valparaíso, el Centro Integral de Educación Popular. Esta organización pretendía básicamente convertirse en un centro promotor de la participación y la democracia en un contexto de dura represión por parte de la dictadura de Pinochet.

Al seno de esta organización nacieron diversas iniciativas que se mantuvieron aún de regreso de la democracia. En la generación del Ciep hubo muchas manos y esfuerzos. Profesionales, estudiantes, jóvenes, mujeres, niños, obreros, adultos mayores… en fin. Sin embargo, en el tiempo cada uno y cada una de quienes aportaron a este movimiento, también les correspondió caminar con rumbo propio.

Después de 24 años, el pasado sábado 30 de Mayo, cincuenta integrantes del antiguo CIEP se dieron cita en una mágica noche de encuentro, compañerismo, fraternidad y unidad. Fue un gran encuentro con música en vivo, de recuerdos, de alegría y también de esperanzas de hacer algo en conjunto.

Comparto con Uds. amigos asistentes a esta actividad, una recopilación fotográfica de actividades entre 1984 y 1990, presentada en el encuentro.

video

22-06-2008

FOTOGRAFÍA PATRIMONIAL


Curva de Subida Washington, antiguo Almacén El Huascar.


En el mismo lugar hoy se emplaza el Jardín Infnatil Alejandro Galaz.

A principios del siglo XX funcionó en esta edificación un popular almacén llamado El Huascar. Seguramente fue punto de partida para equiparse para los viajes a Santiago. En la primera fotografía se aprecia el nombre en la entrada. Destaca la cantidad de personas que pasan por el lugar. Seguramente por la falta de movilización pública, fue paso obligado para los pobladores de ese entonces.

Años después, aproximadamente a partir de 1950, funcionó una fabrica de muebles de propiedad de Gatip y Rojas. El señor Gatip fue un conocido y activo militante socialista. Para el golpe militar en 1973 fue detenido. Después de un tiempo obtuvo su libertad. Durante los años siguientes y en particular en los '80 siguió militando hasta su muerte. Actualmente, la mueblería se convirtió en el Jardín Infantil Alejandro Galaz , dirigido por una de las sobrinas del señor Gatip.





12-04-2008

PROYECTO DOCOMOMO Y FABRICA COSTA

Se ha contactado con Memoria Barrio O’Higgins, Milena Fey, estudiante alemana de Arte y Patrimonio, quien actualmente realiza un trabajo de investigación para Docomomo Chile (http://www.docomomo.cl/). La investigación aborda el movimiento de arquitectura moderna que se encuentra en Valparaíso. Este trabajo de investigación forma parte de su tesis de titulo, que será publicada en agosto 2008 en la Universidad Católica de Chile.


En esta línea de estudio, Milena Fey se ha interesado en el edificio de la Fábrica Costa, la cual responde a éste tipo de arquitectura. A nivel mundial existe un proyecto que tiende al rescate y reutilización de estos espacios en 30 países.


Hace un par de semanas nos reunimos con Milena, a fin de compartir información respecto del desarrollo de éste l emplazamiento en el sector de Santa Elena. Su estudio pretende, entre otros aspectos, dimensionar la resignificación y valoración real que la antigua fábrica posee a casi un siglo de su construcción en Ramaditas.


Invitamos a trabajadores y trabajadoras que hayan laborado en la fábrica a contactarse con nosotros para la inclusión de su testimonio en este trabajo de investigación.


Antecedentes de Docomomo


La herencia arquitectónica del Movimiento Moderno corre hoy mayor riesgo de desaparecer, más que en ningún otro período, debido a su edad, a la frecuente innovación tecnológica con la que fuera realizada, al cambio en las funciones para las cuales fuera diseñada y debido al clima cultural imperante. Hace falta una organización que agrupe aquellas personas e instituciones con un interés especial y una admiración por este cuerpo de trabajo, de forma que pueda documentar y preservar sus mejores ejemplos y promover un mejor entendimiento de las ideas que sirvieron de soporte intelectual a esta forma de construir.

Esta organización en sí misma debe reflejar el carácter del Movimiento. DOCOMOMO tuvo su origen en 1988 en la Universidad Tecnológica de Eindhoven, Holanda, a partir de una investigación que demostró que la conservación de los edificios de ese período era posible obteniendo buenos resultados. El establecimiento del Grupo de trabajo significa un avance efectivo en el campo del inventario, documentación y preservación de los edificios, sitios y barrios más importantes del Movimiento Moderno. La función básica de DOCOMOMO es la de cooperar con organizaciones oficiales y voluntarias en la consolidación de los principios fundamentales de la Declaración de Eindhoven, que fuera divulgada como conclusión de la Conferencia Fundacional. Se conforma, así, una red sustentable para el intercambio de experiencias y “know-how” entre especialistas, así como también, la posibilidad de llamar la atención pública en torno al significado y valor de esta área del patrimonio cultural.


Fabrica Costa hacia 1926.


Fabrica Costa actualmente sin actividad.

____________________________________________________

Fuente: Proyecto DOCOMOMO, www.docomomo.cl - www.docomomo.com





05-03-2008

FOTOGRAFIA PATRIMONIAL


Magdalena Dardel, egresada de la carrera de Historia de la Universidad Católica de Valparaíso, integrante además del colectivo de historia local del Barrio O'Higgins, ha compartido registros fotográficos de diversos sectores del Barrio. Las fotografías son variadas y se extienden entre 1920 hasta 1975 aproximadamente. En el transcurso del desarrollo del blog, iremos exponiendo estos registros acompañados con una fotografía actual que dé cuenta de la evolución del emplazamiento o la edificación. Esperamos sus comentarios, aportes y aclaraciones necesarias. Por ahora los invitamos a recorrer nuestro barrio a través del lente de fotógrafos anónimos que plasmaron un día este centenario cerro.

ESTADIO LIBERTADOR "BERNARDO O'HIGGINS"

Emplazado en la avenida principal "Jorge
Washington" e incio del Camino Viejo a Santiago, se encuentra el Estadio "O'Higgins", centro deportivo con una historia de más de 100 años. El fútbol amateur se ha dado cita, congregando sagradamente todos los fines de semana, a cientos de simpatizantes y socios de los clubes de la Asociación "Bernardo O'Higgins", la cual agrupa los clubes futboleros de Rocuant, Ramaditas, San Roque y Delicias.

En su extenso terreno jugaron un día mordiendo polvo y gritando goles, los hermanos Reinaldo y Carlos Hoffman, "El Colora'o", figuras emblemáticas del glorioso Santiago Wanderers de Valparaíso; Renato Garrido y Antonio Sepúlveda vistieron del mismo color, siendo el primero Campeón con sus pares el 2001. El "Toño" jugó por Wanderes y Evertón. Sumamos también a Guillermo Pulgar, "El Yimi", cantucino que vistió los colores oro y cielo. De las divisiones del Club "Subiabre" sale Raúl González, más conocido como el "Lulo" González. Quizás uno de los últimos profesionales que recorrió siendo niño el viejo estadio es Mark González, hijo del "Lulo" González, quién fichó por Santa Elena en las divisiones infantiles, aunque según sus dirigentes nunca más se acordó de su paso por este tradicional lugar.

Hoy el estadio sigue con su rutina de partidos de fin de semana, en donde los clubes se hacen presentes invitando a vecinos y socios, provocando la envidia de organizaciones que ya quisieran esa nutrida convocatoria. En el año 2000 se dotó de iluminación artificial lo que benefició la práctica de campeonatos nocturnos.

Por ahora eso, pendientes quedan muchas historias sobre el fútbol de barrio. Ya conversaremos otro día sobre ello.






















03-03-2008

Universidad de Valparaíso

edita libro de historia local del Barrio O'Higgins.


“Cuándo hicieron el alcantarillado también fue por los vecinos, porque hacíamos bailes, vendíamos empanadas, hacíamos queques, y se los pasábamos a las señora para que los vendiera y así fueron juntando plata y todos se aportaban así, y así hicimos eso, y ahí salió la parte del alcantarillado… antes no había alcantarillado aquí, había pozo negro no más, cuando yo recién llegué después de un tiempo parece, no sé cuanto tiempo sería, no me acuerdo, que sacaron el alcantarillado, pero también con esfuerzo de los vecinos, todo se ha sacado en común. Así fueron saliendo todos los adelantos que hemos tenido”.

Testimonio de Ana María Barra, del Club “Nuestra Señora del Carmen”,
perteneciente a la Capilla de Cuesta Colorada, Valparaíso, Chile.



El testimonio es parte de una investigación llevada a cabo por estudiantes de la carrera de Historia de la Universidad de Valparaíso, la cual forma parte del proyecto FDI – MINEDUC, “Vencedores del tiempo”.

Bajo el título “Vida, costumbres y transformaciones del Barrio O’Higgins de Valparaíso: Recuerdos en torno a la urbanización desde 1930 hasta hoy”, este grupo de jóvenes historiadores logra vincularse y rescatar la memoria local de dos grupos de adultos mayores de Ramaditas y Cuesta Colorada, a partir del 2004.

De esta manera, el libro es el resultado de una treintena de entrevistas que van conformando un paisaje de imágenes que relatan los avances y logros del Barrio O’Higgins, en particular en materia urbanística. Sin embargo, el libro entrega antecedentes sobre la cotidianeidad y dinámica de los pobladores entrevistados durante la primera mitad del siglo veinte, desde su niñez hasta la actualidad. Tópicos como la llegada al sector, la vivienda, el agua, la luz, el alcantarillado, las fiestas, el trabajo, la comunidad y la relación de vecinos en el Barrio O’Higgins actual son compartidos por estos vencedores del tiempo, ansiosos del relato y atentos a que nada quede en el olvido.



El libro final está dirigido, como señalan los autores, a los propios adultos mayores, de ahí que su lectura es amena y sencilla, pero con la profundidad necesaria que amerita la investigación. Consideran, además, que es importante que ellos mismos resignifiquen su testimonio y aporte al desarrollo del sector junto con rescatar la memoria y traspasarla a generaciones jóvenes.

Invitamos a los visitantes y simpatizantes de nuestro blog a tratar de ubicarlo y adentrarse en sus páginas. Es un viaje no solo al Barrio O’Higgins, sino a un lugar común que nos habla de un Chile muy distinto obviamente al actual. Nos habla del Chile organizado, esforzado y solidario, de un Chile con identidad, en fin de un Chile lejano que transita hoy por otros rumbos donde el individualismo es casi una constante.



Vista Panorámica desde Cuesta Colorada, Sede UV Nº 98.



25-02-2008

NOSTALGIA E HISTORIA: OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD(1)


Se afirmaría, y muchos lo hacen, que las identidades son cambiantes, que la modernidad nos ofrece una identidad genérica, universalista, la que podríamos llamar "el hombre moderno". En esta mirada, las identidades particulares son asuntos sobrepasados por el tiempo, asuntos de viejos tangueros. "Nostalgia de las cosas que han pasado..."

Pero la nostalgia es un asunto que nos invade cíclicamente. No sólo en nuestra vida privada, sino también en la pública. Hay muchos, cada vez más, generalmente personas capaces, que sienten "nostalgia del ayer", de un país, de un modo de ser —de la política, por ejemplo, entendida como pasión—; que no se adaptan a un presente, evidentemente considerado "normal", positivo, bueno. Pareciera que el país de las cifras macroeconómicas positivas no siempre marcha al mismo ritmo del país de los sentimientos, de las sensaciones, de los encantos y los desencantos. Objetivo y subjetivo, son dos polos existentes y necesarios. En la conjunción de ambos se encuentra la ansiada "calidad de la vida".

Es por ello que ensayaré la oposición entre nostalgia e historia, clave, a mi modo de ver, para comprender la relación entre pasado objetivo y subjetivo, y elemento central de la "construcción cultural". Trataré de señalar que la nostalgia no se refiere siempre a asuntos circunstanciales, a los amigos que se han ido, a los paisajes que se han perdido; que no es sólo un asunto de edad, de años, de recuerdos poco críticos de tiempos pasados rememorados como los "tiempos felices".

La nostalgia aporta el elemento subjetivo a la historia, enriquece el alma, nutre las conversaciones largas; muy pocas veces logra ser objetivada, pero permite a las "comunidades humanas" dimensionar el presente, desencandilarse con los nuevos descubrimientos, poner todas las apuestas en un futuro incierto.



La nostalgia se convierte a menudo en el patrón subjetivo de la medida. Las grandes masas no evalúan su situación solamente por los bienes materiales adquiridos, por el progreso técnico alcanzado, sino también por los grados de seguridad logrados, los niveles subjetivos de satisfacción, la sensación colectiva de bienestar.

La nostalgia es el recuerdo positivamente valorado. Es por ello que se lo desea revivir. Al no ser posible, se produce dolor. La nostalgia es un sentimiento doloroso de pérdida, de la inevitabilidad del tiempo.

Esta afirmación es bien conocida a nivel psíquico personal, pero escasamente valorada a nivel social y cultural. Quisiera comprender este fenómeno a nivel de la cultura, y para ello hacer "ontología" —y uso la palabra con un cierto pudor—, en el sentido de construir una categoría ligada al ser de las cosas, de las personas, de las comunidades. Podría decirse que intento utilizar el concepto, transformándolo de uno psicológico en otro capaz de dar cuenta de fenómenos colectivos.

Necesitamos hablar del tiempo y el rito, para entender nostalgia, historia e identidad.

El tiempo es la más humana de las sensaciones. Nos refiere a la conciencia. Creemos los humanos de hoy, modernos, que sin la conciencia del tiempo, éste no existe. Los filósofos han trabajado en las más diversas direcciones el asunto. También lo ha hecho, con resultados tangibles, la antropología. El animismo indígena llenó de vida a las cosas que nosotros, gente de Occidente finalmente, hemos denominado inanimadas. Una roca, "futá currá", gran piedra en la lengua de los mapuches, era para ellos un ente vivo, lleno de vida. Allí "pasan cosas". Las piedras, al partirse, al romperse por efecto del agua, de las nieves, de los calores, sin duda cambian, se transforman. El tiempo también transcurre en ellas, deja su huella. En la cultura y espiritualidad mapuche, el hombre es tributario de esa relación. Hay un "fuera de sí" que es respetado, venerado, ritualizado, y al cual debe ofrecer sacrificios, ya que en algún momento tendrá influencia en la propia vida.


El "eterno retorno", señala Mircea Eliade, es la concepción primigenia del tiempo. Las estaciones se suceden en un ciclo siempre persistente. Los humanos acuden con sus sacrificios en auxilio de la naturaleza para que no se detenga el proceso de la vida. Cada año celebraban los antiguos la Pascua, el momento de salir de la oscuridad del invierno en que pareciera que la muerte se había apoderado de las cosas y de los hombres. Prendían nuevamente el fuego sagrado, lo reavivaban con cantos y oraciones; sacrificaban el cordero pascual, daban gracias al Altísimo, se purificaban ritualmente y predecían en el templo lo que debía necesariamente ocurrir en el espacio cósmico: la reaparición del sol, de las plantas, de las flores y los frutos.

Hombre y naturaleza se encontraban fundidos en un contacto persistente. Los hombres no eran los únicos dueños del tiempo. La angustia provocada por la incertidumbre era mitigada por la certeza del rito. Los ancestros, sus costumbres, sus enseñanzas, estaban comprendidas en el presente. El espacio sagrado permitía la conjunción del pasado con el presente, la unificación del tiempo. "Yo estaré en medio de vosotros", ha sido la promesa de todas las religiones, de los grandes rituales salvíficos.

El rito constituye el momento en que el humano ejerce su capacidad de detener el tiempo. Es evidentemente una detención ritual, pero no por ello menos real. En el rito se conjuga el pasado primigenio a través del mito, del recuerdo estereotipado del origen de la comunidad. Se reiteran las situaciones semejantes, se renuevan los lazos de pertenencia, se reconstruye lo quebrado y se vuelve a nacer.


El ser humano ha vivido en esta concepción del tiempo durante toda su historia. Incluso hoy en día, la mayor parte de la humanidad participa de una visión ritual del tiempo. Una relación de reiteración, un tiempo que no es atributo exclusivo del ser humano, ya que éste, de una u otra forma, está fundido en las cosas, depende de los elementos, requiere de una interacción con la naturaleza.

Nuestra cultura occidental ha perdido esa noción. Kant, verdadero demiurgo de la modernidad, redujo el tiempo al ser, y el ser al hombre, al ser humano, a la razón, al único racional viviente, al capaz de captar el transcurso de las estaciones a través de su conciencia. El tiempo es un atributo del ser, de su existencia plena. Es su elemento consustancial. Es el tiempo de la modernidad: ruptura con el fuera de sí, con la naturaleza, apropiación del hombre por el hombre.

La nostalgia es hija del tiempo, de esta noción desritualizada —moderna— del tiempo; del tiempo que no vuelve, que no retorna, que transcurre. Es su hija más preciada, la que valoriza el devenir, lo que se ha ido; la que añora el pasado. No es mera casualidad que en la cultura alemana del siglo dieciocho surgieran las dos tendencias, la que ve en la razón el sentido de la historia y la que ve en la nostalgia el fundamento del arte y la cultura. Racionalismo y romanticismo son dos partes de un mismo fenómeno cultural.

Pero es también, la nostalgia, la hija más peligrosa del tiempo, porque desvaloriza el presente, lo crítica y mira hacia atrás. Los grandes fundadores han desconfiado de ella. Les han dicho a sus seguidores que no pueden volver la vista atrás: se convertirán en estatuas de sal. La mirada fija en el futuro es una necesidad inherente a los fundadores. No se debe dejar espacio a la nostalgia. Piensan, "no vaya a ser cosa que se vuelvan", que tomen sus maletas, amarren sus alforjas en los burros, camellos, cabalgaduras de todas las especies, o incluso, vuelvan a utilizar las desvencijadas citronetas y se replieguen hacia el pasado. No vaya a ser cosa —meditan— que piensen seriamente que "todo lo pasado fue mucho mejor, que renieguen del presente incierto y cierren sus molleras a todo futuro, a toda tierra de promisión, a todo paraíso prometido, a todas las fantasías de los predicadores".

Cortés mandó quemar las naves; otros quemaron los libros. Es la misma idea: que el pasado no nos perturbe.

Sin nostalgia no habría valorización subjetiva del pasado. Es el elemento espontáneo, natural, de la psiquis que le otorga al sentimiento humano su dimensión histórica. La memoria, el recuerdo, es el dato neutral, es la capacidad temporal del pensamiento humano. Ese recuerdo es valorizado, o desvalorizado, por el transcurso del tiempo. El olvido es la respuesta a la desvalorización; su opuesto es la nostalgia: lo que no se quiere olvidar, lo que se quiere recordar y volver a vivir.

La historia es, o debería ser, la visión ponderada del tiempo; la mirada racional, crítica, compleja, contextualizada, de lo que nos ha pasado. Vista desde la historia, nuestra vida es un complejo sistema de decisiones en las que no siempre estuvimos plenamente conscientes, referidas a hechos bondadosos, felices, y también desgraciados. La historia debe mostrarnos un pasado relativamente similar al presente. Un pasado con momentos de felicidad, y otros de tragedia, de dolor, de tristeza. La historia muestra causas, relaciones, consecuencias, procesos, encadenamientos de hechos que al final conducen al presente en que nos encontramos. En la vida privada y personal, el analista, el psicólogo, el terapeuta, tiene la misma obligación que el historiador. En cambio el amigo, el o la confidente, va a escuchar lo que se le quiere decir, la versión ingenua, la historia parcial, los momentos maravillosos o, si se trata de un ente depresivo, el relato de los desastres permanentes.

La Historia, con mayúscula, debe actuar sobre el "olvido". Allí reside su elemento crítico fundamental. Las sociedades, las comunidades, no quieren oír muchas veces los elementos negativos de su historia. Los encierran en el olvido.

La nostalgia es también la versión parcializada de la historia, es la segmentación del tiempo, el recuerdo fragmentario de los aspectos que explican el presente frustrado. Es, por ello mismo, amorosa. La historia es cruel. Suele decir la verdad de lo ocurrido. Debiera decirlo, más bien. Muestra datos, series de hechos demostrables; por lo general relativiza las actuaciones individuales, impide construir panegíricos, salvo las historias oficiales de la patria, que son más bien el relato nostálgico de los grandes hombres que se fueron. Son por lo general la nostalgia oficial y colectiva, no propiamente historia. En muchos casos, toda la historia se construye sobre la nostalgia.

El enorme atractivo de la nostalgia, es su seducción. Nos lleva a pensar que fuimos mejor de lo que somos; nos hace mirar el pasado con condescendencia, nos ofrece una versión de la historia por lo general lamentable para el presente.

La nostalgia es una gran aduladora. Nos podemos pasar días y noches con ella, es prima hermana del beber, nos acompaña en cada copa, no se aburre nunca; con los años, crece.

La identidad colectiva es hija legítima de la nostalgia, se construye en torno a ella. La identidad no se construye con la historia. Ese es el error racionalista, el sueño positivista: pensar que la razón puede evaluar científicamente el pasado y transformarlo en verdad; y que esa verdad puede ser el fundamento de la identidad grupal, de la sociabilidad, de los vínculos y la cultura. Nada más lejano a la realidad. La identidad colectiva se organiza en torno al rito y al mito, a la noción del tiempo que acompaña a la nostalgia, a la visión "subjetiva" del tiempo. La identidad cultural es una suma de depósitos añorados por los habitantes presentes de esta sociedad que miran el pasado con una cierta nostalgia. Es por ello que las identidades son irracionales, obedecen a recuerdos, creencias, afectos, nemotecnias colectivas que hacen de un grupo humano un todo con sentido, con pasado y con futuro. Allí, en la comunidad, es donde las cosas adquieren sentido, proyección verdadera.

En la reconstrucción de las identidades colectivas, en la imaginación de un nuevo lazo que una a los ciudadanos, ahora libres, la aparición del pasado es un elemento central. El pasado aparece como plataforma, como represión o —mediante su relectura— como comunidad. El principal elemento de la acción cultural es re-producir el pasado desde una re-mirada cariñosa, donde los ejes de la violencia se enreden con los de los sueños, de la vida y la muerte reunidas.

____________________________________________________________________

(1) Extraído del libro "La Comunidad Perdida" Ensayos sobre identidad y cultura: Los desafíos de la modernización en Chile. José Bengoa, Ediciones Sur, 1996.





24-02-2008

HOMENAJE A SERGIO VUSCOVICH,
académico y último alcalde de Valparaíso durante el
gobierno de Salvador Allende.



El miércoles 19 de febrero en el tradicional Restaurant "Pajarito", tuvo lugar una iniciativa intereresante y significativa llevada a cabo por la organización "Valparaíso Vive", liderada por Nelson Nahuel, arquitecto.

Considerando la extensa trayectoria y el aporte al desarrollo de la ciudad, "Valparaíso Vive", homenajeó a Sergio Vuscovich, en su calidad de académico y ex- alcalde durante el gobierno del Presidente Salvador Allende. Al acto asistieron alrededor de 100 personas, muchos de ellos veteranos militantes de partidos de izquierda y del gobierno de la Unidad Popular.


Positiva asistencia al Homenaje a Sergio Vuscovich.


Como punto de partida, la agrupación destacó la personalidad de Sergio Vuscovich y el aporte a la política junto con la entrega de un galvano. Al reconocimiento se sumó, el GAP, Grupo de Amigos del Presidente V Región, quienes junto con saludarlo también le ofrecieron un presente.

Finalmente, Andrés Brignardello, presentó su documental "Una vida verdadera: El sacrificio de Miguel Woodward", trabajo premiado en el úlitmo Festival de Cine de Viña del Mar. Andrés destacó la conexión entre el documental y lo vivido por Sergio Vuscovich, dado que al igual que el sacerdote Woodward, ambos fueron torturados en el buque escuela "Esmeralda".


Nelson Nahuel, dirigiendo el acto de homenaje.



Reconocimiento por parte del GAP V Regíón.



Proyección del Documental "Una vida Verdadera".


La Agrupación "Valparaíso Vive", se encuentra trabajando en el Proyecto "Escaleras: un espacio entre el mar y el cielo", reconociendo las Escaleras de Valparaíso como un espacio público peatonal de una gran identidad como trama urbana cotidiana de los cerros porteños. Así se pretende catastrar, cartografiar y clasificar las escaleras de Valparaíso en conjunto con organizaciones comunitarias.

___________________________________________________________________________

Sergio Vuscovich, nació en Illapel en 1930. Es profesor de Castellano y Filosofía, autor de varios libros y artículos. El año 1952 conoció a Pablo Neruda y a Salvador Allende, en Valparaíso, en la Campaña Presidencial de ese año y mantuvo una amistad inalterable con ellos dos, hasta la muerte de ambos. Durante el gobierno del Presidente Salvador Allende fue Alcalde de Valparaíso. Durante la dictadura, fue torturado en el buque escuela Esmeralda. Lo trasladaron a la isla Dawson, donde estuvo ocho meses. En total permaneció detenido tres años, incluyendo los campos de concentración de Puchuncaví y Ritoque. Durante los once años de su exilio fue profesor de Historia de la Filosofía en la Universidad de Bolonia, Italia e impartió seminarios en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Actualmente se desempeña como profesor de Filosofía en la Universidad de Valparaíso y de Playa Ancha, en la última de las cuales ha dirigido el Centro de Estudios del Pensamiento Latinoamericano (CEPLA) y de la revista Cuadernos del Pensamiento Latinoamericano.













28-01-2008


PATRICIA CONTRERAS,

FINALIZA HUELGA DE HAMBRE DE 110 DIAS.

Fuente: Diario La Nación
Tras gestiones de la Iglesia termina huelga de "la Chepa"

La activista por la causa mapuche, Patricia Troncoso, puso término a la huelga de hambre que por más de tres meses realizó en protesta a la condena que enfrenta.

Según informó a través de una declaración el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, la mujer, quien tenía su estado de salud muy debilitado, accedió a deponer esta tarde su acción debido a la mediación de la Iglesia Católica.

Pasadas las 18:30 horas de este lunes 28 de enero, el obispo de Rancagua señaló la ayunante acogió una invitación que le formularon varios obispos a apreciar el valor de la vida como un don maravilloso y a deponer su acción que ya enteraba 110 días.

En tal sentido Goic expresó a “la Chepa” "que su esfuerzo no ha sido en vano porque el tema mapuche se ha instalado en la sociedad chilena. No es un tema de fácil resolución, pero la Iglesia compromete su palabra y su acción para que lo podamos abordar como sociedad en su conjunto".

Añadió que el hecho se dio gracias al diálogo con altas autoridades del Gobierno, quienes han manifestado en las últimas horas su disposición a concederle a Troncoso los beneficios que ha solicitado, para sí misma y para otras dos persona, Juan Millalen y Jaime Marileo.

Reiterando la necesidad de una solución profunda a la situación del pueblo mapuche, que requiere respeto y diálogo, el presiente de la Conferencia Episcopal valoró y agradeció las gestiones realizadas por los obispos Manuel Camilo Vial, Ricardo Ezzati, Sixto Parzinger y Carlos Pellegrin en este caso.

También expresó su especial gratitud al padre Fernando Varas, capellán del hospital de Chillán y a las autoridades de Gobierno en quienes se ha encontrado "acogida y buena voluntad para acogida y buena voluntad para ayudar a superar esta situación particular".

Asimismo, expresó su confianza en que el Comité Interministerial también pueda avanzar, "con la misma generosidad, en la resolución de las cuestiones de fondo que este conflicto nos demanda a la sociedad chilena en su conjunto".

31-12-2007

CERRANDO EL AÑO


A pocas horas de comenzar el 2008, hemos seleccionado un gráfico poema del insigne Bertolt Brecht, que nos motiva a continuar con nuestro periplo por la historia local, por una senda marcada por el paradigma de la historia oficial.

Este poema nos inspira y conmina a descubrir un territorio interesante, a unirnos con otros con inquietudes similares y rescatar memoria para colaborar en el fortalecimento de nuestra ciudadanía y democracia.


PREGUNTAS DE UN OBRERO QUE LEE.

¿Quién construyó Tebas, la de las Siete Puertas?
En los libros figuran sólo los nombres de reyes.

¿Acaso arrastraron ellos bloques de piedra?
Y Babilonia, mil veces destruida,

¿quién la ´volvió a levantar otras tantas?
Quienes edificaron
la dorada Lima,
¿en qué casas vivían?

¿Adónde fueron la noche en que se terminó la Gran Muralla, sus albañiles?
Llena está de arcos triunfales
Roma la grande.
Sus césares
¿sobre quienes triunfaron? .
Bizancio
tantas veces cantada, para sus habitantes,
¿sólo tenía palacios?
Hasta la legendaria
Atlántida, la noche en que el mar se la tragó,
los que se ahogaban
pedían, bramando, ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿El sólo?
César venció a los galos.

¿No llevaba siquiera a un cocinero?

Felipe II lloró al saber su flota hundida.

¿No lloró más que él? Federico de Prusia ganó la guerra de los Treinta Años.
¿Quién ganó también?
Un triunfo en cada página.

¿Quién preparaba los festines?

Un gran hombre cada diez años.
¿Quién pagaba los gastos?

A tantas historias,
tantas preguntas.


A TODOS QUIENES SE INTERESARON DE UNA U OTRA MANERA POR NUESTRO TRABAJO; A QUIENES NOS VISITARON Y QUISIERON SER ESCUCHADOS; A QUIENES CREEN EN EL TERRITORIO, EN EL BARRIO COMO UN ESPACIO DE DESARROLLO CON TODAS SUS TRAGEDIAS Y ALEGRÍAS.

¡¡FELICIDADES Y EXITOS PARA EL 2008, SON LOS DESEOS DE BLOG MEMORIA BARRIO O'HIGGINS!!



Vista hacia el sur de Ramaditas.



Paseo comunitario hacia 1960.


"Mascareño", cantor popular.


Grupo de funcionarios de empresa hacia 1950.


Equipo fútbol perteneciente a la Asociación
Barrio O'Higgins, 1965.


Blanca Rosa Escudero Flores, frágil y luchadora habitante de
Calle Orostegui en Ramaditas.


Protestas de pobladores de Santa Elena
por Sistema Transvalparaíso.2007


Grupo de Muralistas de Rocuant y San Roque.


Festival "víctor Jara", organizado por
Federacion de Universidad de Playa Ancha y
Club Deportivo "Unión Cantú". Noviembre 2007.




........................................................................................................................................................................................

Bertolt Brecht: Poeta y dramaturgo alemán nacido en Augsburgo en 1898. Aficionado desde niño a la literatura, escribió en 1918 su primera obra, "Baal". Vivió en Bavaria hasta 1924 donde estudió medicina durante dos años, interrumpiendo los estudios para servir en un hospital de la Armada alemana durante la Iª Guerra mundial.
Su ideología marxista lo obligó a exiliarse sucesivamente en Dinamarca, Finlandia, Rusia, Estados Unidos y finalmente Suiza. La gran dimensión de su obra dramática y poética sólo fue reconocida en los últimos años de su vida y ha trascendido hasta la actual generación. Falleció en agosto de 1956.


































22-12-2007

LUIS GUASTAVINO:
DE VIVIR A SOBREVIVIR EN ROCUANT Y RAMADITAS

“Han pasado 32 años desde que escribí estas páginas. Hace ya algún tiempo comencé a pensar en que algún día las iba a publicar. Cuando hoy lo concreto, creo indispensable encabezarlas con esta Introducción Explicatorio destinada a distintas funciones que hagan comprensible aspectos de su lectura.

Desde el mismo golpe militar del 11 de septiembre de 1973, apenas pude hacerlo, me puse a escribir cada día lo que iba viviendo. Comencé el 13, porque el mismo 11 y 12 de septiembre fue imposible siquiera hacerme de un papel. Lo seguí haciendo diariamente. Hubo días en que no existió la posibilidad alguna de escribir, pero lo subsané al día siguiente, decidí que esta publicación abarcara hasta el día que me asilé, es decir, hasta el 14 de noviembre de 1973. Las hojas en que escribí eran hojas sueltas que iba entregando para que me los guardaran en alguna parte o por alguna persona que yo creía segura”

.....................................................


Este es el prólogo del libro “Gente en el Alma”, relato de las vivencias que Luis Guastavino, en su calidad de proscrito político, logra registrar diariamente a partir del 11 de septiembre de 1973, punto de inflexión para él y tantos chilenos identificados con el gobierno de Salvador Allende.

Residente y vecino del popular Cerro Rocuant para ese entonces y Diputado por Valparaíso, fue perseguido desde el mismo día y su nombre aparecería en listados y radios anunciado su búsqueda feroz por las calles del Barrio O’Higgins.

Pese a todos los intentos de búsqueda logró sobrevivir gracias a la solidaridad de gente sencilla y militantes comprometidos. En el relato dos personajes son claves en esta acción: Santiago y Carmen.

Durante semanas, Guastavino fue recibido por la familia Fuentes en la inicipiente Cuesta Colorada, sector del Cerro Ramaditas. Allí fue apoyado por militantes comunistas como el propio Santiago y su madre Carmen. Se suma a esta cruzada Lenin Olmos, dirigente comunista del Hospital Enrique Deformes, que participó en esta tarea de rescate desde el primer día.

Muchos de estas personas, testigos principales de esta acción solidaria, ya han fallecido o han emigrado del cerro.

Para Luis Guastavino, el sentido medular del libro es precisamente reconocer a todos quienes hicieron posible su sobrevivencia, de ahí el titulo “Gente en el Alma”. Por otra parte, entrega algunas reflexiones sobre su participación y la forma en que entendió su compromiso político con el gobierno de la Unidad Popular.

Motivados por lo significativo de estas vivencias del ex-diputado, hemos intentado reconstruir su relación con el Cerro Rocuant y Barrio O’Higgins, sectores en donde vivió hasta el 11 de septiembre de 1973.

Fruto de esta inquietud entrevistamos a don Luis en su actual residencia en el cerro Recreo. Tratamos de ubicar el lugar exacto donde evadió a la dictadura junto a la solidaria señora Carmen, hace ya 34 años. Supimos de Santiago, comunista a toda prueba que acompañó, hasta el último momento a Guastavino, antes de ingresar como asilado político a la embajada de la RDA.

Esperamos en el mes de Enero de 2008 compartir nuestra investigación con quienes siguen el desarrollo de nuestro blog. De igual manera esperamos recopilar más antecedentes que nutran nuestro trabajo.

Luis Guastavino entrevistado por Blog Memoria Barrio O'Higgins.


18-12-2007

La historia local avanza en Barrio O’Higgins


El rescate de la memoria local y social es una vertiente de la historia que progresivamente avanza y logra que las instituciones académicas la valoren y la reconozcan. En este sentido es importante lo que un grupo de estudiantes de la Universidad de Valparaíso ha realizado en el Barrio O’Higgins, respecto de la recopilación de relatos de adultos mayores del barrio desde 1930 hasta nuestros días.

Felicitamos a los estudiantes de esa de casa de estudios por comprometerse con un trabajo histórico de comunidades ajenas y distantes al “barrio patrimonial” cómo sector exclusivo de investigación y análisis. Esperamos tener pronto el material editado para compartirlo con nuestros vecinos.



03-11-2007

BARRIO SANTA ELENA Y FABRICA COSTA



Cada barrio, cerro o población está asociado a un ícono urbanístico,
arquitectónico o en oportunidades a un hecho social que marca el terriotorio.
La avenida Santa Elena
cuenta con un ícono arquitectónico
desde ya hace casi un siglo: Fábrica Costa.

____________________________________________

Santa Elena, conocida antiguamente como Quebrada de Los Lavados, inicia su recorrido con el Seminario San Rafael, otro edificio histórico que data de 1873 paralelo a la entrada de Valparaíso por la ruta 68. Finalmente la avenida termina su recorrido en la plaza del mismo nombre, pero que formalmente se llama Plaza “Airola”.

En la extensión de “Santa Elena” y de sus casi siete cuadras, destacan dos complejos o instalaciones interesantes. Por una parte, está la Fábrica Costa y las antiguas casonas del personal administrativo que datan de 1925.

Para comprender el desarrollo de este sector, es inevitable referirnos a Federico Costa Pastén, inmigrante genóves, quién hacia 1907, con solo 16 años, trabajaba en un taller de caramelos artesanales. En poco tiempo logró ser socio del taller para luego independizarse y fundar su propia fábrica en forma exitosa en Santa Elena, dado sus logros económicos entre 1916 y 1925.

Maquinaria en Fábrica Costa antes de su desmantelamiento.

La evolución de la Fábrica Costa desde 1921 hasta su más importante intervención, en 1953 – 54, es reflejo de la evolución de la arquitectura chilena en esos años pasando de una arquitectura ecléctica a la moderna. Además, se suma el hecho de ser un edificio industrial, que se construye completamente en hormigón armado, cuando recién se comenzaba a utilizar este nuevo material. Además el uso de este nuevo material, se dio en una zona completamente en pendiente, se puede decir que en este edificio convergen diversas condicionantes, muros de contención y escurrimiento de aguas lluvias, que hacían creer que no llegaría a buen término.


Dos momentos, mayo de 1921 (anunico en diario La Unión) y octubre de 2007.


La villa de obreros construida por la Fábrica Costa no corresponde a un asentamiento relacionado con la extracción de las materias primas, tampoco estaba orientada a satisfacer las necesidades de la gran masa de obreros, sino que se constituye como una pequeña comunidad para empleados de cargos medios y altos de la fábrica. Esto puede verse reflejado en los estándares de las viviendas construidas, en las superficies construidas para cada familia, en la superficie destinada a patios de vivienda, en la materialidad y en general en toda la conformación arquitectónica de las viviendas. El barrio de Avenida Santa Elena nace en conjunto con la fábrica, posee dos tipos de viviendas características: El primero y más antiguo corresponde a la vivienda ubicada en la parte más baja de la avenida, construido en 1925, y fundado el 21 de Julio de 1925, por el Sindicato Industrial Fábrica Costa.


Construcción 1ra. Etapa Pobl. Santa Elena - 1925


Construcción 2da. Etapa Pobl. Santa Elena - 1926


Fueron diseñadas por el arquitecto F. Blumen Silva. Son las viviendas más pequeñas del conjunto. Con un año de posterioridad se desarrolla la segunda etapa del conjunto, que también se ubica en Avenida Santa Elena, pero ya a la altura del acceso a la fábrica. Estas viviendas son más grandes y poseen patio y terraza en su parte posterior.

La última etapa de la construcción de viviendas relacionadas a la fábrica de chocolates Costa, es con un modelo más renovado de vivienda, fue construido por la Sociedad Anónima Cooperativa Vitalicia Costa en el año 1929 aproximadamente. El conjunto se constituye bajo el modelo de ciudad jardín donde cada vivienda esta separada de las demás y está rodeada de patios. Esta última etapa de viviendas se conoce como Villa Santa Teresa.


Construcción 3da. Etapa Villa Santa Teresa - 1929


La villa de obreros Costa se construye cuando todavía las ordenanzas urbanas propendían a la edificación continua, las cuales lentamente comienzan a flexibilizares para alentar la construcción aislada. La casa y el edificio aislado representan en definitiva un triunfo de lo individual sobre lo colectivo donde la casa formaba parte de un tejido urbano compacto.

Actualmente, el complejo de viviendas se ha conservado muy bien pese al tiempo transcurrido. Quizás los cambios han sido en sus interiores dado que son propiedades de 200 mts. cuadrados, por lo que algunas de ellas han sido subdivididas para arriendo o venta.

Debido al buen estado de conservación del conjunto de viviendas, éste sector fue declarado como Zona de Conservación Histórica en la última modificación al Plano Regulador de Valparaíso. Como proyectos posibles de realizar con el actual edificio, se encuentra la posible reutilización como espacio para viviendas y complejo cultural.

El edificio de la otrora y bullante fábrica Costa hoy es parte del patrimonio de Empresas Carozzi, quien lo mantiene a través de la planta Ambrosoli ubicada en Reñaca Alto. Sus máquinas dejaron de funcionar por lo menos hace ya una década. El grato aroma permanente a chocolate que inundaba los alrededores del barrio de Santa Elena, junto a los pitazos de los tres cambios de turno, son solo historia.

El viejo gigante de hormigón armado, sigue en pie a los pies del gran bosque Pajonal. Sus obreros y obreras ya no suben en su dirección tras la dulce tarea de elaborar el chocolate que embelesó por lo menos a cuatro generaciones de porteños.

Documentos consultados:

Rehabilitación Fábrica Costa: Vivienda más Cultura. Marcia Elgueta Acevedo, Universidad de Chile,Proyecto de Título 2004.

Valparaíso, Guía Histórico-Cultural Siglos XVI – XX, Leopoldo Saéz Godoy.

10-09-2007





Soledad Poblete, víctima de violencia política.
14 de Septiembre de 1973 - Barrio O'Higgins



Soledad, Marzo de 1973, 4º Básico.


Soledad Poblete, pequeña habitante del Barrio O’Higgins, de tan solo diez años, un 14 de septiembre de 1973, fue impactada por un proyectil de guerra que entró por la ventana del segundo piso de su casa mientras estaba en compañía de su familia. Esta situación tuvo su origen en un supuesto enfrentamiento entre militares y militantes de izquierda. Su hermano mayor y un vecino, la trasladaron con demora y dificultad hasta la Posta Infantil del desaparecido Hospital “Enrique Deformes” de Valparaíso. Esa tarde Soledad no lograría sobrevivir debido a las graves heridas internas falleciendo pocos minutos después de ingresar a la posta de urgencia.

Los enfrentamientos de ese día, entre personal militar y militantes de izquierda, nunca han sido aclarados ni investigados. La muerte de Soledad es un hecho casi olvidado por su comunidad y su familia guarda celosa memoria de estos hechos.


Después de treinta y cuatros años, parte de sus hermanas cuentan esos momentos, momentos que por cierto han quedado en el olvido y rara vez se conversan en el espacio familiar. Hasta el día de hoy Soledad no forma parte de la extensa lista de víctimas de violencia política con que el Informe Rettig, denomina a quienes fallecieron en circunstancias similares a Soledad.

La familia Poblete, o al menos parte de ella, y pese a los años transcurridos, sigue viviendo en la población en donde sucedió la inexplicable muerte de Soledad. Aunque ya no estén sus padres, ya que ambos fallecieron en el año ’91, pudimos conversar con María, una de sus hermanas y Juan, su esposo, quien sostuvo a Soledad en los brazos durante el trayecto hasta la Posta Infantil.

Juan Silva, consultado sobre lo que en ese entonces vivió, nos comenta “esto fue el 14 de septiembre. El hermano mayor de Soledad, “El Peco”, estaba en mi casa ya que era el pololo de mi hermana. El estaba aquí y lo llamaron desde la casa y por curiosidad lo acompañé”.

Para entender los hechos, se puede decir que el Golpe Militar en la ciudad de Valparaíso, se había desarrollado sin problemas y sin ninguna resistencia por parte de los partidos políticos y movimientos de izquierda. Sin embargo, el día 14 de septiembre, alrededor de las siete de la tarde, se habrían llevado a cabo varios ataques a patrullas militares. Una de los enfrentamientos, según testimonios de la época, se habría dado en el edificio de la Inacap, lugar en donde vigilaba una patrulla de la armada con una ametralladora.

Producto de este ataque, los militares habrían disparado hacia el sector en donde vivía la familia Poblete. En ese momento “Soledad había subido al segundo piso a ponerse una ballerina y cuando ella se enderezó para subirla, ahí la pescó la bala”, afirma María. Recuerda Juan que “el impacto de la bala la cruzó en forma diagonal, la bala salió por la espalda. Nosotros no nos percatamos de eso, solo sabíamos que estaba herida”.

Durante los primeros minutos, su familia evaluó bajar con la niña por una escala que da a la Avenida Washington, sin embargo “los militares estaban alumbrando con focos hacia el cerro, ya que decían que por ahí habían arrancado los supuestos extremistas. Esto pasó más o menos a las siete, ya estaba oscureciendo. Fue por eso que no pudimos bajar por ahí.”

El Mercurio, 18 de Septiembre de 1973.

Dado el desangramiento de la niña por el daño ocasionado en el pecho, su hermano “Peco” y su vecino Juan, la llevaron “a casa de la señora Fresia. Ella se dio cuenta que la herida era mucho más grave de lo que pensábamos”. Luego también la llevaron donde otra vecina, pero el diagnóstico coincidía que la niña necesitaba atención urgente.

Ante la situación finalmente se decide dirigirse hacia Calle Cantú, donde un vecino de nombre Rony, los llevó en su vehículo en dirección a la Tenencia de Carabineros, al lado en ese entonces del Jardín Suizo en San Roque. “Llegamos allá, cerca del Jardín Suizo, donde estaba antiguamente la comisaría y nos hicieron esperar aproximadamente más de media hora con la niña en el auto. La demora se debió a que se estaban coordinando con los militares en el plan para que bajáramos sin problemas”, argumenta Juan tratando de recordar todos los detalles.

Con una bandera blanca atada al vehículo, finalmente lograron llegar al centro de urgencia infantil, el cual estaba instalado en el costado del Hospital “Enrique Deformes”, en la primera cuadra de Pedro Montt, donde hoy se levanta el Congreso Nacional. Según Juan, “al pasar por la puerta en donde había un marino de guardia, Soledad le dijo ”ustedes fueron…”. Esas fueron las últimas palabras que escucharon Juan y su hermano Víctor. Soledad fallecería cinco minutos después a los diez años de edad. En el obituario del diario El Mercurio, el día 16 de septiembre de 1973, aparecían los agradecimientos de su familia acompañado de una fotografía de Soledad con uniforme de colegio, fotografía que se había tomado en el mes de marzo cuando ingresó a cuarto básico.


“Se veló en la casa y debimos en ese entonces tapar las ventanas con frazadas por el toque de queda. Asistió mucha gente al funeral”, comenta María. Soledad cursaba en ese entonces el cuarto año básico, en una desaparecida escuela ubicada en Calle Eusebio Lillo. Según su hermana, Soledad era una buena estudiante. “Era muy tranquila, hacendosa y cuidadosa con su persona. Era muy preocupada, ella se lavaba su ropa pese a lo chiquitita que era. No le gustaba que se la lavaran. De hecho ese día había lavado toda su ropa”.

Durante los treinta y cuatro años que han pasado, solo los dos primeros la familia celebró misas de aniversario de la niña. Es más, el tema a nivel familiar casi no se toca. María comenta que en varios oportunidades algunos vecinos o vecinas le sugerían a su papá que denunciaran o informaran estos hechos, en particular cuando retornó la democracia. Sin embargo, él decía que no, porque nunca iba a sacar provecho de la situación, ya que ni con toda la plata del mundo se la iban a devolver”. De esta manera, hasta la fecha, existe un pacto familiar entre hermanos y hermanas:. “Nosotros como familia respetamos esa decisión de mi papá. De hecho nosotros no hablamos este tema, no porque no queramos, sino porque para nosotros fue y es un hecho doloroso. Esta es la segunda vez que lo converso con una persona extraña”.

Al final de la entrevista con Ana y María Poblete, hermanas mayores de Soledad y su esposo Juan Silva, se da un clima que permite la conversación evocando incluso pasajes de sus vidas que la conectan con Soledad, su población y sus vecinos en una época especialmente difícil.


Este 14 de septiembre Soledad Poblete, cumple 34 años de su muerte. Casos como el de ella tienen un reconocimiento en el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, más conocido como Informe Rettig, en el apartado de categorización sobre las muertes y las formas de entender las víctimas en el régimen militar y en particular de aquellas que sucedieron después del 11 de septiembre de 1973. El caso de Soledad debería ser consignado como víctima de enfrentamientos armados, es decir aunque no es una víctima de violación de derechos humanos en forma estricta, la comisión Rettig, estima que por la complejidad de estos hechos deben ser reconocidos en el informe y de hecho los logra identificar bajo una subcategorización.

Final de Calle Cantú

Pese a que la familia ha mantenido firme su decisión de no informar sobre éste hecho, hoy por hoy, aunque la familia decidiera hacerlo no tendría la posibilidad que el Estado acogiese su solicitud para ser incluido en el Informe Rettig. Haciendo historia sobre el origen de la Comisión, ésta se creo el año ’91 con el objetivo de recabar todos los casos sobre violaciones a los derechos humanos que pudiesen ser recabados. Las denuncias fueron recepcionadas por la Comisión hasta el año ’94. En la actualidad no existe ningún organismo facultado para la calificación de situaciones no denunciadas dentro del periodo estipulado por la Ley, según palabras de un funcionario de la Subsecretaría del Interior.


Noticia aparecida en El Mercurio a propósito de enfrentamientos en sector Barrio Puerto


Para vecinos y vecinas del sector donde vivió Soledad, lo sucedido esa tarde del 14 de septiembre de 1973, cada vez es un hecho atenuado por el tiempo y el olvido. La comunidad y sus organizaciones no han prestado atención a estos hechos que de seguro generaciones jóvenes y vecinos actuales desconocen. Una parte de la historia de Soledad y los momentos posteriores , es un esfuerzo para la memoria de varios vecinos y vecinos que intentan en vano recordar los sucesos. Es legítimo que la familia tiene el derecho a guardar con celo la memoria de Soledad, pero no es menos cierto que la sociedad y la comunidad más cercana tienen el deber de honrarla también como sujeto de derechos, aún a pesar de los treinta y cuatro años transcurridos.

Calle Cantú por donde subió su hermano y Juan con Soledad.

Soledad sigue descansando hoy , al lado de su padre en el Cementerio de Playa Ancha y es una tenue luz que nos interpela a que hechos como los que vivimos no vuelvan a repetirse en nuestro país. En este sentido deseamos hacer nuestras las conclusiones del Informe Rettig que plantea que debemos “reflexionar con devoción cívica acerca de cómo hemos de comportarnos en el futuro. De esa reflexión debe arrancar el convencimiento cabal que lleve a la certeza de ser la plenitud democrática y el Estado de Derecho los únicos diques capaces de contener la violencia, de hacerla inútil y de proscribirla de manera permanente. Solo así el país estará a salvo de nuevas manifestaciones que hagan de la fuerza ilegítima la rectora de la convivencia y el crimen el recurso habitual de los disidentes. Meditación y educación orientadas al entendimiento entre los chilenos son las obligaciones imperiosas que nos impone el examen de la secuencia de tragedia que hemos debido exponer.

El daño causado a muchos chilenos admite en cierta medida alguna reparación. Un capítulo especial de este informe se preocupa de este tema de tanta significancia humana.”


Memoria Barrio O’Higgins

15-08-2007

"Nuestro Barrio"

"NUESTRO BARRIO": UNA EXPERIENCIA DE COMUNICACIÓN POPULAR

.........................................................

El pasado 15 de julio la Red de Articulación y Comunicación Comunitaria ARCCO Chile, se dio cita en la Ciudad de Limache para su 3° JORNADA DE TRABAJO 2007 - CONSTRUYENDO NUESTRA MEMORIA "NUESTRA EXPERIENCIA UN APORTE".

La actividad fue convocada en el marco de la experiencia de recuperación de memoria que se esta desarrollando en tres comunidades elegidas por las organizaciones sociales que participan del Programa por un MERCOSUR Social y Solidario, quienes tienen el desafió de realizar una acción piloto que pueda ser replicable en los otros países miembros del Programa.

A propósito de esta actividad fui invitado a compartir, como miembro fundador de Arrco en 1996, mi experiencia asociada a la Red de Prensa Popular, sustentada durante un buen tiempo por la ONG Educación y Comunicaciones, ECO.

Junto con detallar el proceso que dio origen a Arrco, presenté la experiencia de comunicación popular desarrollada en Ramaditas en los años ’80 de la cual fui parte. La edición del boletín Nuestro Barrio por espacio de 8 años integró otras iniciativas autogestionadas en plena dictadura. En el presente artículo rescato algunos aspectos de esta experiencia.



El Barrio O’Higgins es un conglomerado de cerros: Rocuant, San Roque, Ramaditas, Delicias, Cuesta Colorada. Durante la década de los 70 fue considerado un enclave de izquierda y de un potente tejido social y político. No es extraño que durante la década de los 80, Ramaditas alzara y propusiera una forma de organización que denunciara y promoviera acciones educativas y de asociatividad necesarias para enfrentar un modelo social y político represor.

"Nuestro Barrio" nace en el seno de esta resistencia o en medio de la construcción de una Zona de Paz que un colectivo de cristianos comprometidos se dieron la tarea de mantener y canalizar.

Para el año 80, como la gran mayoría de uds. conocen, el país comenzaba a expresar sus denuncias y demandas. Luego vendrían las protestas populares y cacerolazos.

En este escenario, es que nace el Centro Integral de Educación Popular, colectivo amplio de pobladores y profesionales que se unen en pos de generar movimiento social a fin de romper con la lógica de exclusión que la dictadura propiciaba.

De esta manera, "Nuestro Barrio" fue una iniciativa, entre otras, que logró hacer lo suyo. El Centro de Educación Popular Ramaditas, más conocido como CIEP, fue un aporte relevante en el movimiento social de la V región. A partir del año 84 se logró implementar en forma autogestionada un Jardín Infantil mantenida por los mismos pobladores, al margen de toda cooperación estatal. En calle Labulaye funcionó hasta el 85, año del terremoto. En la misma lógica de autogestión, surge un Comprando Juntos, una Amasandería Popular, un Taller de Estructuras Metálicas, un Taller de uso de Tecnologías Alternativas para generar economía doméstica, una Biblioteca Comunitaria, un Centro Juvenil, varios Grupos de Mujeres y un grupo de Salud.

Existen dos hitos importantes en la vida del CIEP. En Diciembre del año 87, dos de sus integrantes, comienzan la Huelga de Hambre por la unidad de la Oposición “Chile está Primero”. El objetivo de la Huelga perseguía y demandaba a la oposición de ese entonces, dividida en varios conglomerados, unirse de una vez para hacer frente a la dictadura para garantizar un solo bloque ante el inminente plebiscito del 88.

Durante la acción, Osvaldo y Waldo fueron visitados por personalidades del mundo politico y social, entre otros Ricardo Lagos, Patricio Aylwin, Fanny Pollarollo, Pepe Aldunate, Obispo Camus, Luis Maira, entre otros y otras.

La Huelga concluye a fines de diciembre y se firma una declaración con la asistencia de los máximos dirigentes políticos de ese entonces.

El segundo hecho lo constituye el lanzamiento de la Campaña por las Elecciones Libres que se realiza en el Barrio O’Higgins (Cerro San Roque y Ramaditas), la que será pionera en generar el estilo de campaña que luego será replicada en el plebiscito del ‘88 por parte de la oposición.

Hablar de "Nuestro Barrio", aquel boletín popular fotocopiado modestamente por los años 80, es hablar de personas, dirigentes, jóvenes, mujeres, liceanos, universitarios, cesantes y profesionales que se negaron a aceptar un modelo social y político basado en la cultura de la muerte.

"Nuestro Barrio" era eso, un boletín modesto, mayoritariamente sostenido y desarrollado por jóvenes estudiantes secundarios: Liliana Gajardo ,Alex Muñoz, Osvaldo Oliva, Mauricio Rojas, Brenda Muñoz, Osvaldo Muñoz, Juan Carlos Arriola y algunos otros compañeros y compañeras que eventualmente también aportaron. Su confección original realizada en una sencilla máquina de escribir, iba acompañada de las antiguas letras set, plagada de correcciones con tipex líquido, delabata su carácter de medio principiante.

La historia gráfica de Nuestro Barrio registra un avance hacia la impresión offset, la cual se concretó allá por el 88.

"Nuestro Barrio" fue editado en mimeógrafo, manual y eléctrico; fotocopiado obviamente en un solo color, también conoció el sistema dito o hectógrafo, usado ampliamente por las educadoras de párvulos, pero que como método masivo realmente fue un calvario. Uno de los ingredientes de la pasta contenía Glicerina liquida, producto solo existente en farmacias y controlado. Su venta debía registrarse bajo identificación con carné en mano.

"Nuestro Barrio" nunca conoció los programas computacionales que hubieran facilitado su diseño y montaje. Siempre se uso la mesa de luz, cemento caucho y elementos básicos para su preparación. Su corto tiraje de 50 ejemplares en un principio, permitía llegar a vecinos simpatizantes opositores a la dictadura y de vez en cuando alguien aportaba algún dinero para continuar su desarrollo.

En general, "Nuestro Barrio", fue un medio que pretendía sensibilizar a la gente sobre la realidad nacional y además educar. Temas como la violencia intrafamiliar, uso de tecnologías apropiadas o alternativas, noticias locales, rol de la iglesia frente a la situación política, estrategias de economía casera, promoción de los comprando juntos, promoción juvenil, autogestión, marcaron una línea de desarrollo centrada en la promoción de la democracia.

Para el año 85-86, Nuestro Barrio era parte de la Red de Prensa Popular, agrupación informal con carácter nacional que reunía a gran cantidad de colectivos que desarrollaban comunicación popular en sus diversos soportes comunicacionales. La Red de Prensa era sostenida y promovida por ECO Comunicaciones. La red se independizó de ECO por el año 93 y se formalizó jurídicamente, sin embargo después de un par de años, desaparecía con una trayectoria de casi 10 años de trabajo.


"Nuestro Barrio" logró ser financiado con aportes de la Red ante presentación de proyectos para impresión de las ediciones. El boletín logro ser editado bajo esta modalidad hasta el año 86.

Con la llegada de la democracia, para los años 90, el boletín seguía constituyendo un medio de expresión de temas que ahora eran favorecidos por la avalancha de temas sociales postergados y necesarios para la reconstrucción del país y noción de ciudadanía.

El último ejemplar de "Nuestro Barrio" que conservo con mucho significado corresponde al año 90, está impreso en offset, color verde, en formato doble carta y es eminentemente informativo. A la fecha, en Ramaditas, no se ha vuelto a editar un boletín similar.

De sus integranteS, puedo compartir que no nos hemos vuelto a reunir, salvo en alguna ocasión particularmente dolorosa en que hemos debido despedir a algún compañero para siempre. Sin embargo, lo realizado de alguna manera cultivó en nosotros un interés y afecto por las formas comunicativas y su rol sociopolítico en contextos autoritarios.

Puedes consultar:

www.eco.cl

http://www.redarcco.blogspot.com

22-07-2007


JULIO GARCIA ROMERO: UNA VIDA DE COMPROMISO
............................................

Hace 2 años, el día 19 de Abril de 2005, en la ciudad de Quito, Ecuador, fallecía entre bombas lacrimógenas de alto poder, Julio García Romero, chileno, de profesión fotógrafo y activo militante social.

Esa noche, centenares de personas, entre ellas mujeres y niños, participaban de una multitudinaria marcha pacífica que exigía la dimisión del Lucio Gutiérrez, Presidente de Ecuador en un cuadro de crisis política. Lamentablemente, debido a la represión brutal por parte de la policía y en un intento de auxiliar a un niño, Julio García se expuso a los letales gases lacrimógenos que inundaban las calles de Quito. Pese a los esfuerzos, Julio falleció rumbo al hospital debido a un paro cardiorrespiratorio.

Comparto con ustedes el haber conocido personalmente a Julio García, el año 1992, a propósito de un trabajo que realizó en Valparaíso. Estuvo alojado en casa de un amigo y en varias ocasiones, entre música y aguardiente, pudimos dialogar con él y conocer algo de su multifacética y comprometida vida en favor de la justicia y los derechos humanos, en particular de los pueblos aborígenes de Ecuador, su segunda tierra.

Julio era aficionado a la excursión y las caminatas, de hecho participó en Ecuador en expediciones de carácter histórico. Fue así también que tuvo la posibilidad de conocer y recorrer Ramaditas, desde Calle Cantú hasta Cuesta Colorada. Debido al entusiasmo, terminamos caminando hasta Laguna Verde a través de la Cuesta Balmaceda en el verano del '92.

De su paso por Ramaditas, conservo un cassete de Lucha Reyes, que me regaló y una fotografía al final de la caminata en Laguna Verde.

El gobierno ecuatoriano ha reconocido y valorado su labor y en el segundo aniversario de su muerte y ha convocado e instaurado el Premio Nacional de Fotografía “Julio García Romero”.

Pese al tiempo transcurrido, me pareció importante recordar a Julio y dedicarle este espacio, como agradecimiento por su trabajo en Ecuador junto a las comunidades indígenas y Monseñor Leonidas Proaños, entre otras personas y organizaciones sociales.

Comparto con ustedes, además, un artículo de Luis Sepúlveda, amigo de Julio, quién le dedicó una editorial en Le Mode Diplomatique.


E l “S i e t e”


A Julio García Romero los ecuatorianos le llamaban “Manito”, pero los chilenos del exilio siempre le dijimos “El Siete”, porque tenía solamente siete dedos portentosos, capaces de dibujar, pintar, y lo que hiciera falta para reunir dinero en las campañas solidarias con las compañeras y compañeros que vivían en Chile bajo la atroz dictadura.

Militamos juntos en las filas socialistas, y hoy comparto la tristeza de “Renato”, “Gabriel”, “Pato”, “Rosario”, “Ciro el Pampino” y tantas y tantos compañeras y compañeros que compartimos con él las aventuras del “Taller del Batán”, a dos pasos del taller de Oswaldo Guayasamín, en ese Quito luminoso y solidario que nos recibió con los brazos abiertos y nos permitió curar las heridas abiertas el 11 de septiembre del 73.

Julio García, “El Siete”, bajito y fuerte, con gesto malhumorado para disimular un corazón que se le escapaba por todas partes, y una barba cerrada que no conseguía ocultar su rostro de hombre noble, de compañero de los mejores, amó al Ecuador con pasión y, consecuente, se empeñó en una labor pedagógica muy chilena para dotar a la izquierda ecuatoriana de argumentos de peso en las manifestaciones contra la dictadura de Rodríguez Lara –“El Bombita”-, y los posteriores ѧobiernos que se caracterizaron –salvo el de Rodrigo Borja- por declarar que el país estaba al borde del abismo y que había que dar un paso adelante. El mayor insulto de los ecuatorianos era tratar de “felón” a los canallas, y fue gracias a la pedagogía del “Siete” que muy pronto la izquierda ecuatoriana contó con un respetable inventario de puteadas.

Trabajamos juntos diseñando campañas de alfabetización junto a Vidal Sánchez, para enseñar a leer sus derechos a los indígenas y campesinos de Imbabura. Muchas veces lo vimos furioso frente al inhumano trabajo de los cargadores de la Avenida 24 de Mayo, o frente al discurso de los curas que bendecían la explotación y el sufrimiento en la ciudad de las cien iglesias.

Escribo éstas líneas y veo a mi hermano Julio, “El Siete”, cuando para la navidad de 1977 se le ocurrió fabricar los primeros caballos balancines del Ecuador. Los dibujó, diseñó, cortó, pintó, y salimos con una enorme rebaño de caballitos de madera a ofrecerlos como la novedad del año. No vendimos ni uno, y mientras reflexionábamos si acaso los niños quiteños tenían una incapacidad congénita para la equitación, Julio los ordenó en una impecable formación a lo largo de la Avenida Amazonas, y declaró que habíamos hecho la mejor réplica del Séptimo de Caballería.

Y también lo veo cuando la sed de justicia aconsejó que había que luchar en Nicaragua. Allá marchó “El Siete”, en silencio, y también cumplió en la tierra de Sandino con su deber de socialista.

Muchas veces, mirando desde San Rafael el Valle de Los Chillos y sus cientos de arco iris, comentamos que Ecuador era un hermoso país para vivir y ser felices. “Y también para morir”, agregaba Julio, pues no podía dejar de ver la atroz realidad del latifundio en la idílica naturaleza andina.

En otras ocasiones y mientras nos echábamos unos tragos de ron San Miguel, entonábamos una absurda cancioncilla que “El Siete” adoraba. Era la propaganda de un banco y decía: “este es el Ecuador/ un país lleno de historia/ donde la naturaleza/ puso sabor y belleza”. Sabor y belleza que no conocen el más de un millón de ecuatorianos que se ha visto obligado a emigrar para escapar de la miseria. Esos hermanos latinoamericanos que, gobernados por corruptos como Bucaram, o mediocres iluminados como Lucio Gutiérrez, tuvieron que aceptar la dolarización de sus economías, renunciando con eso a la mínima dignidad nacional de tener una moneda propia, y con cada vez menos dinero para solventar sus necesidades. Por ellos murió Julio. Por ellos dejó la vida “El Siete”.

Julio García Romero era un chileno y más que eso; era un internacionalista de corazón, era un periodista sin más acreditivo que el coraje, era de los que- como dice el poema de Brecha- “los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. Era un socialista genuino, de la escuela de Allende. Era “El Siete”, coño. El Siete.

*Luis Sepúlveda es escritor, adherente de ATTAC y colaborador de Le Monde Diplomatique.

----------------------------------------------



------------------------------


TRAYECTORIA DE JULIO POR LA VIDA

...................................

Julio Augusto García Romero nació el 17 de agosto de 1947, en Santiago de Chile, en una casona vieja del norte de la ciudad. Fue hijo de Lidia Romero Rojas y Raúl Antonio García Garrido.

Su familia era de escasos recursos y su papá murió cuando él tenía unos 4 años; ahí la familia se disgregó y cada uno de los 3 hermanos (Willy, Julio y Manuel) se fueron a casas de familiares. Julio se fue a vivir donde una de sus abuelas, en un cité o conventillo cercano al Cementerio General de Santiago.

No siguió la educación formal, se arrancaba de las escuelas y nunca avanzó mucho en el marco del sistema educativo.

Como a los 16 ó 17 años se fue a la ciudad de Arica, 2.000 kms al norte de Santiago, en la frontera con el Perú. Después de trabajar en diferentes oficios (como ayudante de un empresario, empleado del hipódromo, entre otros) se incorporó al mundo de las fábricas automotrices que se habían instalado en Arica para abastecer el mercado chileno, siendo soldador en la Nissan entre 1965-67, soldador, matricero y supervisor en la fábrica Citroën entre 1968 y 1973. Además, hizo sus estudios secundarios en el Colegio Técnico DECAL entre 1966 y 1972, egresando como matricero

A mediados de los años 50 su madre conoció a don Hernán Cortez Adarme, trabajador industrial y militante comunista, con quien se casó. Julio estableció una gran relación con él y lo quiso como su propio padre, recibiendo muchas enseñanzas de vida que recordó siempre. De ese matrimonio nacieron otros dos hermanos: Nancy y Miguel Angel.

En 1970 fue elegido presidente de la República el Dr. Salvador Allende. Julio se comprometió con el gobierno de la Unidad Popular y apoyó el proceso político y social que impulsaban Allende, los partidos de la UP y los sectores populares. Participó con entusiasmo en sacar adelante la fábrica, que pasó a formar parte del área social de la economía. En ese período además,